¿Será 2013 definitivamente "El Año de Linux"?

¿Será 2013 definitivamente "El Año de Linux"?

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Todos los años se dice lo mismo, sin embargo, esta vez las cosas pintan diferente y el panorama es más alentador que de costumbre...

Hace mucho tiempo se viene anunciando la llegada del "año de Linux", con la gente constantemente diciendo que será cuando por fin alguna distribución del sistema operativo logre despegar en términos de cuota de mercado, seguramente motivado por algo inédito o simplemente un cambio de conciencia en las personas, que los lleve a decantarse por una plataforma de software libre, abandonar el capitalismo y entrar en la era de Acuario.

Hasta ahora eso no ha ocurrido, y seguimos esperando en nuestro asiento a que sea así, pese a las constantes promesas de la gente a favor de la causa, quienes vociferan a los cuatro vientos que se puede hacer casi todo en Linux como en Windows, argumentando a OpenOffice por sobre Microsoft Office, a KDE sobre Aero y a un kernel más eficiente, entre muchos otros ejemplos de palabras intercambiadas durante guerras santas.

Pero la realidad es que actualmente Windows le funciona bastante bien a la mayoría de las personas, y aparte del problema de tener que pagar licencia o piratear el sistema, no hay porqué irse de ese entorno, si Windows 7 es estable, al menos lo suficiente. Y acá no estamos hablando sólo del usuario común y corriente, sino que también del entusiasta, es decir, aquel que trabaja con software profesional, overclockea o se dedica a los videojuegos, quienes dependen absolutamente de Microsoft.

¿Entonces está todo perdido para Linux? Creemos que no, y quizás 2013 sí sea el año de Linux después de todo, ya que además de las virtudes propias del sistema operativo, los planetas alrededor podrían estarse alineando para conspirar a favor del pingüino.

La llegada de los videjuegos

Hay elementos que marcan generaciones: un artista musical muy exitoso, un estilo de ropa impuesto por una estrella de Hollywood, y en el caso de la gente amante de los pixeles, la salida de consolas de videojuegos emblemáticas. Quizás este ejemplo parezca una exageración, pero una de las mayores quejas que se hace contra Linux es la ausencia de videojuegos potentes que atraigan la atención de los usuarios nuevos, quienes pueden estar aburridos de Windows, pero no pueden cambiarse de plataforma porque no hay con qué divertirse allá además del porno.

Así, pensemos en el escenario ideal para solucionar este problema: que la compañía de juegos para PC más importante del planeta se vaya a Linux. ¡Y sorpresa! Algo así ocurrió. Porque no sabemos si efectivamente Valve, que lanzará Steam y el motor gráfico Source para Linux, realmente son los más grandes en la industria, sin embargo, mantienen actualmente la plataforma de ventas de mayor éxito, siendo artífices también de un motor gráfico que mueve títulos masivos como Team Fortress 2, Portal y la saga Half-Life.

Steam y el juego Left 4 Dead 2 saldrán al aire tan pronto como a finales de 2012, aunque a algunos no les guste mucho, abriendo las puertas para un 2013 donde el argumento de que "no hay juegos en Linux" tendrá menos peso. ¿Pero es el único planeta que se alineó a favor de Linux?

El factor de Windows 8

Windows Vista.

Sólo basta decir eso para que entiendan de qué se trata este párrafo. Porque dice el mito oscuro y satánico que cada un sistema operativo bueno de Microsoft, luego aparece otro malo, y en esta ocasión, Windows 7 fue el bueno y Windows 8 será el… ya saben.

Hay varios elementos fuertes que con la versión Ready To Manufacure o final ya lista y el lanzamiento planeado para el 26 de octubre, apuntan a un posible fracaso de Windows 8 en el mercado de consumidores y área empresarial. Primero, porque hasta ahora la compañía le había dado gran importancia a las empresas durante el desarrollo de su producto, sin embargo, ahora dieron un vuelco con el ocho y se fueron con todo hacia el nicho de los consumidores generales, apostando gran parte de las innovaciones en el mercado de dispositivos personales y portátiles como tabletas, por ejemplo, con la interfaz de usuario Metro… perdón, Modern UI.

Segundo, hay un 50% de probabilidades de que a la gente no le guste Modern UI, partiendo por este pobre abuelito que no sabía manejar la interfaz gráfica, al igual que este pobre editor, que tardó dos minutos en encontrar la opción para apagar el sistema. Sin duda un riesgo grande, lo que puede ser un total éxito, con grandes multitudes reunidas en las plazas públicas bailando breakdance y celebrando la adopción de los cuadraditos de Modern UI en sus vidas, o bien un completo fracaso, dado el cambio de un paradigma que veníamos utilizando desde hace décadas atrás, ése que nos hablaba de un escritorio, un ratoncito y una barra de tareas con menú inicio (un minuto de silencio). No sabemos qué es más probable, pero cada uno sacará sus propias conclusiones.

Ahora, inevitablemente volvemos al área de los videojuegos. Por un lado, Microsoft está invirtiendo esfuerzos en mejorar su plataforma gráfica, lo que debiera ayudar, sin embargo, la empresa también empujará sus propios servicios para la venta de juegos y aplicaciones, cerrando el ecosistema, ejerciendo control y afectando a los desarrolladores independientes, como Valve. Es por esto que Gabe Newell, co-fundador de Valve, cree que "Windows 8 es una catástrofe", opinión a la que se sumó Rob Pardo de Blizzard, otro peso pesado en la industria, con Microsoft defendiéndose casi sin argumentos al respecto.

Con todo esto en mente, da para pensar que un fracaso de Windows 8 podría no sólo dejar descontentos a los desarrolladores de software, sino que además motivar transiciones de sus productos hacia Linux y porqué no, atraer gran cantidad de usuarios a la plataforma de código abierto.

Mejoras en los drivers

Todos sabemos las virtudes de Linux, sus falencias y cómo podrían taparse dichos agujeros en el futuro, si todo sale bien. Pero aún queda otra gran falla que desmotiva a los usuarios a cambiarse: problemas con los drivers. Algunas distribuciones funcionan muy bien y fácil, sin embargo, nunca falta la ocasión cuando algo no anda, tenemos que googlear soluciones a problemas o bien la plataforma no reconoce algún periférico.

En esto es que se está realizando un fuerte trabajo en el kernel, lo que si bien aumenta su tamaño, también ofrece mejor compatibilidad. Es lo que se puede hacer de manera independiente, sin embargo, siempre existe una dependencia hacia los fabricantes de hardware para tener controladores mejor optimizados, y en algunos casos, ciertas compañías como NVIDIA se muestran restrictivas con su código fuente, provocando incluso la ira de Linus Torvalds en forma de gestos irreproducibles antes de las diez de la noche.

Pero algo pasó, una luz de esperanza se abrió al final del túnel y las cosas parecen estar mejorando. Porque el desarrollo de Valve en Linux demostró que el motor gráfico Source puede correr mejor en Linux que en Windows, todo gracias a las virtudes del kernel y también al trabajo en la optimización de drivers AMD, Intel y NVIDIA, aunque sea difícil de creer. Y es que la llegada de los videojuegos casi obliga a los fabricantes de chips gráficos a mejorar su trabajo en la plataforma, algo donde AMD no ha sido tan draconiano e Intel, a diferencia de lo que algunos pueden creer, es el más abierto de todos, ya que tiene los únicos controladores de código abierto.

Con todo esto en mente, ¿será 2013 definitivamente El Año de Linux? También pueden comentar en nuestro foro.