Espacio

El día en el que un astronauta manejó un cable de alta tensión en pleno espacio

Un momento de enorme riesgo.

Scott Parazynski

Todo astronauta sabe que su vida corre un gran riesgo La mera presencia en el espacio acrecienta esto. Pero, a veces, es mayor la posibilidad de morir, como le pudo ocurrir al estadounidense Scott Parazynski en 2001.

Este integrante de la NASA, médico cirujano de formación y el único astronauta que coronó el Everest, como lo relatamos en FayerWayer, fue uno de los encargados de instalar el brazo robótico Canadarm2 en la Estación Espacial Internacional. Lo hizo junto con el canadiense Chris Hadfield.

Pero hubo un momento especial en el que Parazynski rozó la muerte. Mantener la serenidad le llevó a cumplir con su deber con éxito.

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El astronauta Parazynski y el cable de alta tensión

La misión STS-100 Endeavour, del 19 de abril al 1 de mayo de 2001, fue la novena misión hacia la novedosa Estación Espacial Internacional. El objetivo principal era la instalación del brazo robótico Canadarm2, con Parazynski como el hombre asignado para liderar la EVA.

En total, junto con Hadfield, el médico realizó dos caminatas espaciales para ensamblar e impulsar el brazo robótico de próxima generación. Ello le obligó, incluso, a manejar un cable de alta tensión, que generaba corriente continua de conmutación.

Este cable enviaba energía a través del brazo robótico de casi 18 metros. Luego de trabajar varias horas en las conexiones, de las 7 horas y media que duró la caminata, se cumplió con lo estipulado.

Y no fue el único momento de tensión en la misión. Un conector se rompió luego que Hadfield retirara una antena de radio de la Estación Espacial Internacional. El canadiense no pudo alcanzar la pieza.

“Como muchas cosas en gravedad cero, se desplazó hacia algún rincón inaccesible”, relató luego Hadfield, citado por el LA Times. Esto generó preocupación en la NASA, ya que podría interferir en una conexión futura, pero no llegó a mayores el problema.

La última caminata espacial

Scott Parazynski en el espacio

En su última misión espacial, Parazynski volvió a realizar una caminata. Ocurrió en la STS-120 Discovery, en 2007, y en ese momento tuvo que arreglar uno de los paneles solares rasgados de la ISS.

Su vida volvió a correr riesgo, ya que de tocar el panel podría sufrir una descarga eléctrica.

Durante más de siete horas fuera de la nave, Parazynski se dispuso a reparar el panel, acompañado por Doug Wheelock. El médico fijó sus pies en el extremo del Canadarm2, que seis años antes instaló, y pudo añadir la extensión necesaria para el arreglo.

“Con la reparación del panel desgarrado”, contó el diario español El País, “se solventó prácticamente el problema energético de la ISS, que preocupaba a sus responsables en la perspectiva de la próxima instalación de los dos nuevos módulos del complejo orbital: el Columbus (ESA) y el Kibo (Japón)”.

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