Ray Bradbury y David Bowie, amigos que discutían sobre física cuántica

Ray Bradbury y David Bowie, amigos que discutían sobre física cuántica

La Rolling Stone confirma que el escritor y el músico aparentemente eran un par de nerds consumados.

La muerte de David Bowie sigue fresca en la memoria colectiva, tanto como las reflexiones en torno a su legado en el terreno de la música digital, la ciencia ficción y la tecnología. La influencia de su figura es innegable, pero también el misterio en torno a su visión del universo.

Siguen surgiendo detalles en torno a la vida del artista y la revista Rolling Stone acaba de revelar un dato realmente curioso sobre su vida privada: Bowie y el fallecido escritor Ray Bradbury, eran amigos, y en sus cenas acostumbraban abordar temas bastante complejos y propios de un par de nerds, como teorías sobre dimensiones paralelas, la posibilidad tangible de la existencia de vida extraterrestre y hasta física cuántica.

En el más reciente número de esta publicación el cantante Alice Cooper comparte en entrevista  una interesante anécdota, en donde narra un retorcido episodio en el que terminó saliendo a cenar con Bradbury y Bowie, describiendo los tópicos de conversación entre ambos y cómo se sintió relativamente relegado por el elevado nivel de la charla:

(CC) Mr. Pinkeyes / This Ain’t Rock’n’Roll – Flickr

Fue realmente interesante, porque estos tipos eran como provenientes del espacio exterior. Ambos hablaban sobre física cuántica mientras yo intentaba charlar sobre el modelo de auto que manejábamos.

Yo era una estrella de rock, entendía lo que platicaban pero no me interesaba mucho. Tal vez quisiera conversar sobre el fenómeno ovni, pero ellos hablaban sobre asustos dimensionales.

En las obras de Bowie y Bradbury es posible encontrar bastantes puntos en común, desde la mítica saga sonora de Ziggy Stardust hasta las páginas de Crónicas Marcianas, pasando por videos musicales, proyectos de colaboración y otros episodios biográficos.

Su influencia mutua y en los terrenos de la ciencia ficción y el espacio, resulta innegable.