Acer en una frase: "Mejor un smartwatch imperfecto que ninguno"

Acer en una frase: "Mejor un smartwatch imperfecto que ninguno"

El "lanzar por lanzar" de Acer ha pasado factura y parece que es algo que no va a cambiar.

No debe pasar desapercibidas las palabras del nuevo CEO de Acer cuando dice, literalmente, que es mejor hacer un smartwatch imperfecto que ninguno. Su nombre es Jason Chen y lleva en el puesto de CEO en Acer tan solo cinco meses. Se refiere al reciente "smartwatch" Acer Liquid Leap, aunque es más un cuantificador de movimientos.

Acer, fabricante Taiwanes se ha destacado durante décadas por hacer PCs asequibles de todo los tipos, desde los más baratos a gamas altas especialmente diseñados para gamers y consumidores que piden muchísimo al hardware de su PC. Acer fue uno de los grandes líderes en el mercado de los netbooks y hoy en día, están apoyándose muchísimo en el mercado de tablets de bajo precio.

Pero cuando el máximo dirigente de una empresa es capaz de hacer tal afirmación, deja clara sus intenciones: poco va a cambiar en Acer.

Acer está en esa supuesta cuerda floja que la prensa económica suele poner a empresas que no lanzan algo nuevo o en línea con la tendencia actual. Es decir, hasta que Acer no empezó a lanzar móviles y tablets, era una empresa casi muerta. Su número de ventas de PCs empezaron a bajar como parte de una tendencia internacional. Tablets, móviles ¿y smartwatchs? Esto no pinta nada bien.

Lanzar por lanzar

Lanzar un smartwatch, cuando el hardware y el software aun no están listos, es el primer ejemplo que en Acer nada va a cambiar. Seguirán lanzando productos simplemente por lanzar y no quedarse atrás. Por ese miedo a perderse una categoría de producto demasiado nueva y en la que por ahora los que están apostando por ellas son las que han logrado tener grandes cuentas de resultados gracias a los móviles y tablets.

Lanzar por lanzar es un síntoma de una empresa que premia antes el producto en la calle que el buen producto terminado. ¿Cómo puede ser eso bueno?

Simplemente por comparar, no por nada en especial, a Samsung le ha valido un intento y darse en los morros con el primer Galaxy Gear para darse cuenta que la plataforma no era la correcta y el hardware tampoco.

Peor aun es lanzar un dispositivo que no tiene una especial diferenciación con media docena de "relojes inteligentes" ya en el mercado.

Acer no va a cambiar

Algo que está claro es que Acer no va a cambiar. Está dentro de esa mentalidad asiática ya exportada al resto del mundo, en el que en los mercados tecnológicos hay que atacar a todos los clientes, con muchos dispositivos diferentes. Aunque eso requiera dejar de lado la calidad.

Y esto es lo que disgusta ver en Acer, como es capaz de hacer equipos increíbles como sus ultrabooks —Acer Aspire S7 es un ultrabook impresionante— o los PC de gaming Predator, y de pronto salir con un dispositivo que debería ser "premium", no una baratija a precio de smartphone.

Quizá Acer Liquid Leap logre captar un público, pero la demanda  no es tan alta y la competencia es sorprendentemente alta para este tipo de dispositivos. ¿Qué provecho puede tener un producto que se ha lanzado por lanzar?

Los usuarios de Acer deberían pedir más de esta marca, premiar la calidad y el precio en su justa medida, además de castigar duramente cuando un producto no está listo para lanzarse. Ya ha pasado y Acer sigue en su misma dinámica.

Acer no cambiará.