Elon Musk, el magnate detrás de SpaceX, Tesla y Starlink planea establecer una base habitable permanente y una “ciudad lunar” funcional antes de 2035. Este cambio de rumbo responde a la necesidad de consolidar una infraestructura logística sostenible y un centro de reabastecimiento en nuestro satélite natural, transformando a la Luna no solo en un destino, sino en la plataforma de lanzamiento definitiva para la futura conquista del sistema solar.
El anuncio marca un antes y un después en la narrativa de la compañía. Hasta ahora, el Starship estaba diseñado con la mirada fija en el Planeta Rojo; sin embargo, Musk ha reconocido que la complejidad técnica y los costos de una misión tripulada a Marte requieren primero un dominio total del entorno lunar. Esta “ciudad lunar” servirá como banco de pruebas para las tecnologías de soporte vital, extracción de recursos y construcción en baja gravedad, permitiendo a SpaceX demostrar que la vida humana fuera de la Tierra es viable antes de dar el salto de seis meses de viaje que implica Marte.

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La Luna como el nuevo centro logístico de la humanidad
La nueva estrategia de SpaceX se alinea con los intereses de diversas agencias internacionales que ven en la Luna un recurso estratégico incalculable. Musk detalló que la construcción de esta ciudad no será solo con fines científicos, sino comerciales, fomentando la minería de helio-3 y el turismo espacial de larga duración.
Con la implementación de la IA autónoma de SpaceX para gestionar la navegación y la construcción robótica, la empresa estima que los primeros módulos habitacionales podrían estar operativos en un tiempo récord, aprovechando la cercanía con la Tierra para envíos constantes de suministros.

Este cambio de estrategia sugiere un enfoque mucho más pragmático y realista de la exploración espacial en este 2026.
Aunque el sueño de Marte sigue vivo, la Luna se convierte en la meta inmediata y tangible. SpaceX busca dominar la “economía cislunar” antes de que termine la década, asegurando que la primera colonia humana fuera del mundo no sea una utopía lejana, sino un vecino visible en el cielo nocturno que operará como la mayor gasolinera y puerto espacial de la historia.
