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Japón se prepara para lanzar SLIM a la Luna: todos los detalles del pequeño módulo de aterrizaje

Uno de los objetivos de la misión es lograr un aterrizaje perfecto.

SLIM

La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) está en la fase final de preparativos para lanzar la misión Smart Lander for Investigating Moon (SLIM, por sus siglas en inglés) hacia la Luna. El despegue está programado para el 26 de agosto, hora de Japón (0034 GMT, 9:34 am JST, o 20:34 EDT del 25 de agosto), utilizando un cohete H-2A.

Si bien SLIM es una misión lunar de escala reducida, como sugiere su acrónimo, sus objetivos son significativos. De acuerdo con Space, la finalidad principal de este módulo de aterrizaje, que tiene dimensiones de 7,9 pies (2,4 metros) de alto, 8,8 pies (2,7 metros) de ancho y 5,6 pies (1,7 metros) de profundidad, es demostrar técnicas precisas de aterrizaje lunar. Estas técnicas contribuirán a hacer que las áreas de aterrizaje más desafiantes sean más accesibles y viables.

Un hito clave de esta misión es lograr un aterrizaje dentro de una distancia de 328 pies (100 metros) de su punto objetivo. Este objetivo cobra relevancia debido a que SLIM tiene la intención de aterrizar dentro del cráter Shioli, una característica de impacto relativamente reciente que mide 984 pies de ancho (300 metros).

El cráter está ubicado en Mare Nectaris, a una latitud de 13 grados sur y una longitud de 25 grados este, en el lado cercano de la Luna. La elección del sitio de aterrizaje se basa en datos obtenidos por el orbitador japonés SELENE (Kaguya), que fue lanzado en 2007 y se estrelló en la Luna en 2009.

La importancia de aterrizar en lugares específicos

JAXA destaca la importancia de los aterrizajes precisos en la exploración futura. A medida que la humanidad amplía su conocimiento sobre el sistema solar, la capacidad de acceder a lugares específicos se vuelve crucial para avanzar en nuestra comprensión.

SLIM

Esta misión también busca demostrar la viabilidad de utilizar sistemas de exploración más livianos para acelerar la exploración del sistema solar. La arquitectura de SLIM podría hacer que los aterrizajes en la Luna y otros planetas sean más rentables, reducir el peso de la nave (permitiendo el uso de más carga científica) e incluso abrir la puerta a misiones de retorno de muestras más pequeñas y específicas.

SLIM tendrá un peso de 1300 libras (590 kilogramos) en el momento del lanzamiento, con aproximadamente dos tercios de esa masa destinados al combustible. La nave espacial está equipada con un radar de aterrizaje para guiar su descenso hacia la superficie lunar, y utilizará técnicas de coincidencia de imágenes y detección de obstáculos. Para absorber el impacto del aterrizaje, se empleará una base de espuma de aluminio triturable.

Una vez en la Luna, SLIM empleará una cámara multibanda para analizar el entorno mineralógico local, prestando especial atención al olivino, un mineral que podría haberse originado en el manto lunar. Además, la misión llevará una pequeña matriz de retrorreflectores láser.

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