Los astronautas siempre van de blanco, siempre los imaginamos de ese color y todo se debe a sus trajes. El revestimiento, el casco, todo es blanco. Pero la razón por la que utilizan esta pálida tonalidad en sus equipos y aparatos tiene sentido científico.
Como bien menciona un informe publicado en el sitio web de El Confidencial, el clásico traje de los viajeros espaciales es utilizado para realizar tareas fuera de las naves, como reconocimiento y o reparación. Los atuendos reciben el nombre técnico de Unidad de Movilidad Extravehicular (EMU, por sus siglas en inglés), esencial para la seguridad de los astronautas en el espacio.
Los EMU son como pequeñas naves espaciales y están pensados para mantener con vida al astronauta fuera de la Tierra. Este traje permite que los astrónomos se desplacen de forma segura fuera de la nave, aportándoles oxígeno y aislándolos de las bajas temperaturas exteriores.
También están preparados para mantener hidratado al astronauta mediante pequeños tubos. A su vez, en ausencia de atmósfera, este traje actúa como una barrera entre el polvo espacial y la piel del astronauta.
¿Por qué los EMU son blancos?
El traje es blanco por motivos de seguridad. Este color actúa como un reflectante de las radiaciones solares para asegurar que no llegue a la piel del portador del traje, ya que conllevaría un riesgo para la salud. Si el traje fuera de color oscuro, absorbería la radiación exterior, poniendo en riesgo la vida del astronauta.

Los EMU, que pesan alrededor de 150 kilos aunque esto no importa en el espacio debido a que no hay gravedad, cuentan con diferentes módulos para el casco, torso, piernas, brazos, manos y pies, que se pueden intercambiar en caso de avería o sustitución. Entre todas las capas del traje se encuentran circuitos de agua y calefacción, filtros de CO2 y depósitos de oxígeno.
