Espacio

Chile es la sede de tres de los cinco telescopios que revolucionarán por completo la mirada del universo

Las herramientas para observar el cosmos avanzan de la mano con la tecnología y Chile sigue siendo el punto ideal para mirar hacia las estrellas.

La investigación científica relacionada a la astronomía está en las puertas de una nueva era. Se encuentra en esa etapa en la que se están desarrollando herramientas que sin duda alguna cambiarán muchos conceptos de la comprensión de lo que ocurre en las profundidades del universo.

En concreto, sin contar las misiones de sondas espaciales que viajaran a lo más profundo del sistema solar o los proyectos tripulados de la NASA para visitar la Luna o Marte, hay cinco telescopios que observarán lugares inéditos del universo.

Es importante tener en cuenta que tres de ellos estarán en territorio chileno, en el desierto de Atacama específicamente. Una situación que nos deja en claro que Chile sigue siendo uno de los puntos ideales para que la humanidad doble el cuello hacia arriba y mire hacia las estrellas.

La locación de los otros dos observatorios serán la órbita de la Tierra, el Telescopio Espacial James Webb de la NASA y ESA, y otro en Hawái.

Lograr detallar los elementos presentes en el universo temprano es crucial para comprender cómo ocurre el proceso de la existencia misma: la formación de estrellas, sistemas planetarios y mundos rocosos en los que la vida tal y como la conocemos es posible. Y estas herramientas serán de gran ayuda.

Una mirada inédita hacia el universo

Iniciemos con el par de telescopios que no estarán en Chile. El primero, según recoge Gizmodo, es uno llamado Telescopio de Treinta Metros. Tiene este nombre debido al amplio tamaño de su espejo, que debería medir precisamente 30 metros. Dicen que una vez que se ponga en funcionamiento ofrecerá imágenes que son 12 veces más nítidas que las que captura el Hubble de la NASA y ESA. Estará en suelo terrestre, específicamente en Hawái.

Otro del que nadie tiene dudas, y que en este portal hemos detallado bastante es el Telescopio Espacial James Webb. El más reciente “juguete” de la NASA, ESA y una importante agrupación de institutos científicos ofrecerá una mirada inédita del universo temprano. La idea de este observatorio es explorar las galaxias más primitivas.

Entramos a territorio austral con una herramienta que lleva por todos lados el nombre del país en el que va a funcionar. Se llama Telescopio Gigante de Magallanes y quienes trabajan en el objeto dicen que estará operativo para el 2029. Su ubicación específica será en uno de los puntos altos del desierto de Atacama, en Chile. Es un óptico-infrarrojo de 12 pisos de altura que utilizará siete espejos primarios. ¿Su objetivo? captar el detalle de la luz más profunda que exista en el universo.

Otro que trabajará desde el desierto de Atacama será el Legacy Survey of Space and Time. Sus fabricantes y líderes del proyecto detallan que integra la cámara digital más grande que se haya construido en la historia. El alcance de su lente será de 3.200 millones de píxeles. La idea es obtener una resolución impecable con un telescopio del tipo observable y no infrarrojo o radial, como los anteriores.

El Observatorio Europeo Austral (ESO) ya trabaja en el sustituto del Very Larga Telescope, en Chile. Se trata de un mirador con un lente de 39 metros de ancho que lo convertirá en el observatorio de luz visible e infrarroja (ambas técnicas) con mayor alcance en el mundo. Para que tengamos una idea de hasta donde puede mirar, el telescopio recogerá 100 millones de veces más luz que el ojo de una persona. Con esta herramienta pretenden mirar los exoplanetas que han sido detectados por las agencias espaciales.

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