Hace un año prácticamente, en mayo de 2021, Amazon Prime Video nos voló la cabeza con la primera temporada de Invincible, una adaptación casi inconcebible de un cómic que lucía imposible de llevar a cualquier otro medio que no fueran las ilustraciones de cada viñeta. Pero esa serie animada no era el único caso. Ahí estaba The Boys.
La primera temporada de esta serie, que también adapta una novela gráfica de culto, fue estrenada igual por Amazon Prime Video desde un año antes en 2020. En donde sus primeros episodios demostraron ser una adaptación fiel, descarada y ultraviolenta en sintonía con el material original.
Pero no fue hasta el siguiente año, casi en paralelo con el furor por Invincible, que la locura en torno a The Boys terminó explotando. Ambas series demostraron complementarse perfectamente y los fans devotos al cómic original se toparon con algunas sorpresas radicales en cuanto a cambios con relación a la trama original.
La expectativa con la temporada tres reventaban el techo. Prime Video decidió mantener su dinámica aplicada con series premium y estrenó un episodio por semana. Hoy por fin ha terminado, y tenemos que hablar sobre lo que acabamos de ver.
The Boys es imperdible: más que la mitad del catálogo de Disney Plus
En la actual guerra de plataformas de streaming, con la economía cada vez más complicada y la billetera intermitentemente asfixiada, se vuelve cada vez más necesario evaluar qué plataformas se mantienen dentro de nuestro presupuesto.
Así es como The Boys estrenó su tercera temporada bajo ese exacto contexto y nuestra conclusión honesta es que esta serie se ha posicionado como una de las más imperdibles. Su mera existencia como una producción exclusiva de Amazon Prime Video es argumento más que suficiente para mantener la suscripción.
Desde el primer minuto del episodio inicial de esta temporada la serie no deja perfectamente claro que no tienen reparos y seguirán apegados a todos los elementos que los llevaron a destacarse.
Aquí la comedia, la escatología, la violencia gráfica, la pornografía y las exageraciones que llevan todo al grado de ser un exceso tan ridículo como gozoso y gratificante revientan todo referente previo para regalarnos una historia llena de momentos impredecibles.
Incluso quienes conocen perfectamente la trama del cómic y el destino de los personajes principales, tanto héroes como villanos, aquí se topan con algunos giros interesantes.
Donde sí, por fin integran algunos elementos de la historia original ausentes en la serie durante mucho tiempo y que por fin nivelan un poco el desbalance entre los polos.

Pero de nuevo repiten este movimiento astuto de alterar la esencia de algunos personajes del cómic para integrar todo y elevarlo a un nivel mucho más desquiciado donde cada episodio es una sorpresa.
Lograr una historia plagada de personas con superpoderes donde nadie podría considerado un héroe constituye un logro admirable. Y The Boys sólo ha mejorado en cada temporada.
