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/ En esta región al Suroeste de Groenlandia fueron halladas las rocas. Foto: U. Cambridge.
Ciencia 16/03/2021

Encuentran evidencia de la teoría que afirma que la Tierra fue un océano de magma

Saber los orígenes de la Tierra es conocer como se originó el universo entero, o al menos gran parte de su existencia. La formación de los planetas es uno de los grandes misterios que la ciencia todavía no ha logrado descifrar con exactitud. Sí es cierto que han obtenido indicios que dan pie a teorías sobre la formación. Pero en realidad, nada tan concreto como para gritar dar conclusiones.

Una de las cosas que más sorprende a los científicos, es que con décadas de investigación del universo, todavía no se haya encontrado un planeta con las condiciones similares a la Tierra, para poder desarrollar la vida tal y como la conocemos. Además, que tampoco se ha establecido contacto con alguna otra civilización inteligente, si es que en realidad existen.

Es prácticamente incontable la cantidad de planetas que hay en todo el universo. Entonces ¿Qué nos hace tan especiales? ¿Somos únicos? ¿Por qué no hay otros planetas con las condiciones necesarias para desarrollar vida? Todas son preguntas que se intentan contestar, con la reciente evidencia encontrada en Groenlandia.

Saber como fue la Tierra hace 4.500 millones de años, da pie a buscar estas características en otros mundos. Por lo tanto, así se podría establecer una hipótesis sobre como se comporta el universo. Y sobre todo, si en realidad sigue un patrón.

La reciente investigación estuvo dirigida por científicos de la Universidad de Cambridge. Los expertos hallaron componentes químicos en un grupo de rocas que se ubicaban en el sur de Groenlandia. Sostienen que sus componentes hablan de una época en la que el planeta estaba fundido en un mar de magma.

La Tierra y sus orígenes

Hay una teoría que existe desde hace mucho tiempo que dice que la Tierra estuvo fundida en el inicio de su periodo de existencia. Este fenómeno pudo estar sujeto a eventos catastróficos como choques de meteoritos o colisiones exageradamente gigantescas que generó la temperatura suficiente como para que ocurriese este calentamiento. De esta manera se habría formado uno de los núcleos de la tierra. Luego se cristalizaron las rocas y fue formándose la atmósfera que hoy conocemos.

Imaginen al planeta entero fundido en este líquido. Foto: cortesía.

Quizás si existiera más evidencia como estas rocas, ya se habría determinado lo que sucedió. No obstante, los comportamientos tectónicos de la Tierra hacen que esta evidencia esté sepultada miles de kilómetros hacia el centro del planeta y sea muy difícil estudiar este material.

Pero estas rocas al suroeste de Groenlandia, sugieren, tras los análisis forenses, que tienen al menos 3.600 millones de años. “Hay pocas oportunidades para obtener limitaciones geológicas sobre los eventos en los primeros mil millones de años de la historia de la Tierra. Es asombroso que incluso podamos sostener estas rocas en nuestras manos, y mucho menos obtener tantos detalles sobre la historia temprana de nuestro planeta”, dijo la Dra. Helen Williams, autora principal del estudio y pieza fundamental del Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge.

Componentes químicos hallados en las rocas

Destaca Slash Gear que en concreto hay dos químicos de los encontrados, que muestran la mayor evidencia. Se trata del hafnio y neodimio. Pero a su vez estos se combinaron son isótopos de tungsteno, que dicen que provienen de otro tipo de isótopos que solo existieron durante los primeros 45 millones de años de la Tierra.

Expresan los científicos de Cambridge que esto es una evidencia muy reveladora. Sin embargo, todavía no tienen muy claro como emergió este material hasta la superficie, para luego estar en Groenlandia. Sostienen que una de las posibilidades es que durante alguno de estos choques o eventos catastróficos, se haya quedado en la parte superior.