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Ciencia 13/03/2021

Coronavirus: ¿por qué las mujeres tienen más efectos secundarios con la vacuna?

Con las inmunizaciones masivas en el mundo tenemos más datos sobre los efectos secundarios de las vacunas

Tenemos que tener muy claro que todas las vacunas contra el coronavirus, que se están usando para inmunizar a la población del mundo, son seguras y efectivas.

Aunque también ahora que se están aplicando extensivamente, es normal que conozcamos más datos sobre los efectos secundarios que causan, o el número de casos que se presentan.

Efectos secundarios y adversos

Todas las vacunas, sean contra el coronavirus u otras enfermedades, pueden causar malestares que son pasajeros: dolor en el sitio de aplicación, algo de fiebre, malestar general, que se llaman efectos secundarios y terminan en unas horas.

Por otro lado los efectos adversos, son reacciones de más gravedad que ocurren en mucho menor proporción con las vacunas.

En el caso de las que se usan actualmente contra el coronavirus, se han registrado unos cuantos casos de reacciones graves, después de la aplicación de las vacunas.

Pero debemos considerar que solo representan unas decenas de casos, contra millones que se han vacunado sin tener reacciones graves.

Además, como se sabe que eso puede ocurrir, en los sitios de vacunación están preparados para actuar y debe tranquilizarnos que todas las personas que han sufrido esas reacciones se han recuperado favorablemente.

Algo que ha empezado a llamar la atención es que hay más mujeres que han sufrido los efectos adversos, y también más comunes y leves.

coronavirus

Revisión de seguridad

En muchos países donde ya se han aplicado millones de dosis de vacunas contra el coronavirus, como en Israel, Chile y EE. UU. se cuenta con muchos más datos para saber más sobre los efectos secundarios: tanto el tipo de ellos como la frecuencia con la que ocurren.

Recientemente un grupo de investigadores de los CDC, publicó una revisión de seguridad sobre las vacunas que se aplicaron en EE. UU., entre diciembre de 2020 y enero de 2021.

De las casi 14 millones de dosis aplicadas durante ese mes, se encontró que los efectos secundarios más comunes, que informaron las personas vacunadas, fueron: dolor de cabeza, fatiga y mareo.

Entre todas esas vacunas aplicadas se presentaron 62 casos de reacciones anafilácticas, que representan un 0.00000005 %, así que ahora con seguridad podemos decir que ese efecto adverso en muy poco común.

Lo que podemos decir que sí es común es que en su mayoría, quienes sufren efectos secundarios leves son las mujeres: en este estudio representaron casi el 80%.

Hormonas, cromosomas y desigualdad

Es un hecho: más mujeres están reportando efectos secundarios después de vacunarse, que incluyen dolores de cuerpo y escalofríos.

Pero no es del todo sorprendente para los inmunólogos pues estudios relacionados a otras vacunas como la influenza, hepatitis B, sarampión, muestran que los efectos secundarios son más comunes en las mujeres.

Podría deberse a las hormonas sexuales: el estrógeno puede favorecer la producción de anticuerpos, mientras que la testosterona parece tener el efecto contrario.

Además, muchos genes relacionados con la inmunidad están en el cromosoma X: los hombres solo tienen uno y las mujeres dos, lo que podría explicar parte de esa respuesta inmune.

Por otro lado, podría deberse a la dosis: en general para medicamentos y agentes biológicos las dosis se ajustan para hombres, no para mujeres. 

Con justa razón podríamos pensar que existe algo como una “desigualdad farmacológica”, en el momento de diseñar los medicamentos, que sin duda debería ser algo que las compañías farmacéuticas deberían evitar en el futuro.

La buena noticia es que los efectos secundarios son una señal de que la vacuna está haciendo lo que debe en tu cuerpo, sin importar los cromosomas u hormonas que tengas.

Y aunque, sin duda, son incómodos, no se comparan nada con sufrir un cuadro grave de COVID-19, con la posibilidad de morir.

Así que, en cuanto puedas vacúnate. Y sigue usando mascarilla.