¿Qué tan mal está que te midan la temperatura en la mano?

¿Qué tan mal está que te midan la temperatura en la mano?

Desde el inicio de la pandemia se volvieron comunes los filtros sanitarios, en los que una de las medidas principales es la toma de temperatura, pero eso no quiere decir que se haga correctamente.

Tal vez ya te hayas acostumbrado: vas a hacer unas compras, te toman la temperatura; entras a un edifico, te toman la temperatura; pero en general lo hacen en tu mano, no en tu frente, como sí lo harían si fueras a una consulta médica.

A estas alturas del año, con todas las cosas que hemos pasado quizá no recordemos bien que una de las razones por las que se comenzó a hacer así fue porque hubo quien pensaba que el sensor de los termómetros podría hacerte algún daño, específicamente matarte neuronas.

Termómetros espaciales

Dadas las circunstancias de la pandemia donde una de las situaciones primordiales es mantener la distancia, es que los termómetros infrarrojos son útiles, pues permiten detectar la temperatura sin tener contacto directo con la piel.

Ahora son omnipresentes en nuestra vida cotidiana pero la tecnología de los termómetros infrarrojos nació primero como una herramienta de la astronomía para medir la temperatura de las estrellas, a las que por otras razones no podemos acercarnos.

Los primeros termómetros infrarrojos médicos que usaron esa transferencia de tecnología espacial, estaban diseñados para medir la temperatura dentro del oído, aunque los que ahora se han popularizado usan detectores para la superficie de la piel.

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Luz roja, ¿alto?

Este tipo de termómetros tienen un detector que recibe la radiación infrarroja que emite nuestro cuerpo y relacionan energía que emite un objeto, en este caso nuestra mano o frente, y así dan una lectura de temperatura.

Considerando esto, más bien somos nosotros los que les mandamos radiación a los termómetros y no es que ellos nos estén mandando radiaciones de ningún tipo. Y por cierto la radiación infrarroja es de muy baja energía, más baja que la luz blanca de cualquier foco.

Aunque hay algunos tipos de termómetros infrarrojos en los que sí podemos ver una luz roja, esa sirve como indicador de dónde se está apuntando el termómetro, en algunos casos es una luz láser.

Es cierto que podría preocuparnos un poco -muy poco-, que estuviera cerca de nuestros ojos, pero en todo caso lo que podemos hacer cuando nos tomen la temperatura en la frente es cerrarlos.

De todas formas la mayoría muchos termómetros infrarrojos de uso médico no tienen ese apuntador láser, así que tendríamos poco que temer.

¿Todos tenemos hipotermia?

Ahora piensen en la última vez que les tomaron la temperatura en la mano al entrar a un lugar público, ¿marcó cerca de 37°C? En mi caso la última medición que recuerdo estuvo alrededor de 34°C, casi como si hubiera muerto de hipotermia.

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Normalmente se considera como valor de referencia los 37°C para la temperatura promedio del cuerpo humano, aunque puede estar en un intervalo entre 36.1-37.2°C, ¿por qué salen lecturas tan bajas? Una de las razones es por supuesto, el lugar en el que se mide la temperatura.

Esa temperatura promedio del cuerpo no es uniforme en toda su superficie: la cabeza en general es el lugar preferido para tomar la temperatura porque es una de las partes con temperatura más alta.

Aunque existen algunos termómetros infrarrojos que están diseñados para medir en cualquier parte del cuerpo, los más comunes son lo que cuando se diseñaron para medirla en la cabeza.

Si consideramos que todavía se debate sobre la utilidad de las mediciones de temperatura para ayudar a detener contagios de coronavirus, para empezar deberíamos tener todos bien claro cómo se deben hacer correctamente. Y no, no se les van a morir las neuronas.