¿Eres de las personas que odian el sabor de la cerveza? Aquí te explicamos el porqué

¿Eres de las personas que odian el sabor de la cerveza? Aquí te explicamos el porqué

Es una de las bebidas favoritas del mundo. Sin embargo hay un grupo que no tolera su sabor y eso tiene una explicación científica.

Una de las bebidas más populares del planeta es la cerveza. Hay miles de marcas y distintos tipos. Además de festivales en honor a la bebida. Es una de las principales invitada en los eventos sociales. Se toma fría o tibia dependiendo del gusto y es conocida en casi todo el territorio global. Sin embargo todos nos hemos cruzado con alguna persona que dice: "odio la cerveza, no me gusta su sabor". Quita tu extraña mirada sobre esa persona. A cualquiera le puede pasar, de hecho hay una explicación científica para este fenómeno.

De los ingredientes para elaborar una cerveza hay dos que son indispensables: el lúpulo y la levadura. El primero nace de una planta y es el que le da el toque de amargor a una birra. Dependiendo de su uso puede medir el nivel de amargura, según su trato puede ser intenso o más leve.

En el caso de la levadura es la que produce ese aroma particular en la bebida durante su fermentación. Sumado a eso es el ingrediente que imprime el nivel de alcohol en la cerveza.

¿Como influyen estos ingredientes en el gusto de las personas?

Las papilas gustativas identifican cinco tipos de sabores, uno de ellos es el amargor. Normalmente cuando estas papilas detectan el sabor, envían la información a nuestro cerebro y por lo general el amargor siempre está relacionado con algo negativo. A diferencia, por ejemplo, del dulce, que siempre se relaciona con algo positivo.

El lúpulo se puede controlar y la poca presencia de esta planta hace que muchas cervezas se tornen "dulces". Además existe una nueva ola de emprendimientos de cervezas artesanales que buscan captar ese público que no tolera los sabores amargos. Estrategia que sigue siendo difícil, debido a que una vez que registramos un sabor como negativo, resulta complicado hacer cambiar de opinión a nuestro cerebro.

Lúpulos

En el caso de la levadura, es más tolerable y no tiene que ver con la mente. Simplemente que para un grupo de personas puede caer "pesado" al estomago y quizás no disfruten tanto de esta bebida, como una gran parte de la población.