No existe posibilidad alguna de que planetas similares a la Tierra alberguen vida si orbitan estrellas muy jóvenes

No existe posibilidad alguna de que planetas similares a la Tierra alberguen vida si orbitan estrellas muy jóvenes

Según un estudio, las estrellas demasiado jóvenes proveen de tanta radiación que sería imposible que hubiera vida en los planetas que le orbitan.

Constantemente los astrónomos buscan por el universo planetas parecidos al nuestro. Ante esto, se han hecho aproximaciones que dicen que uno de cada cinco estrellas alberga al menos un planeta de tamaño similar y ubicado en su zona habitable. Sin duda, un indicio muy optimista de que podríamos encontrar vida.

No obstante, un grupo de científicos de la Universidad de Viena se encargó de aterrizarnos a la realidad. En su investigación publicada hace poco en  Journal Astronomy and Astrophysics, señalan la poca probabilidad de que muchos de esos planetas puedan tener vida en su superficie. Esto, tomado más allá de mera cuestión estadística.

¿Por qué dicen esto? La razón sería nada más y nada menos que la juventud de cierta cantidad de estrellas. Esto fue determinado luego de hacer simulaciones con planetas que giran en torno a estrellas demasiado jóvenes. En otras palabras, soles de unos pocos millones de años (el nuestro  tiene 4.603 millones).

No existe posibilidad alguna de que planetas similares a la Tierra alberguen vida si orbitan estrellas muy jóvenes

Jóvenes volátiles y peligrosos

Para que un planeta pueda albergar vida, no basta con estar en la zona habitable de su sistema solar. Otro factor importante para este hecho es el contar con una atmósfera. Según el documento, estrellas muy jóvenes podrían destruir con relativa facilidad la atmósfera de cualquier cuerpo cercano.

Lo que sucede es que una estrella joven expulsa grandes cantidades de radiación. Estas durante un tiempo son bastante activas hasta que con el paso del tiempo reducen su intensidad. Eso sí, esto depende de la masa de la estrella: con enanas de clase M toma miles de millones de años para que reduzcan su actividad al estado actual de nuestro sol.

Esto quiere decir que con su exagerada liberación de radiación eliminaría rápidamente la atmósfera de un planeta. Si bien esto ya se había estudiado antes, ahora se sabe cuánto se tardaría para que tuviera esos efectos en la atmósfera. En la exposición de una estrella joven se perdería la atmósfera en menos de un millón de años. Por supuesto, esto es un abrir y cerrar de ojos en términos astronómicos.

Básicamente con esto una buena parte de los planetas más atractivos estarían descartados para albergar vida. Después de todo, sin una atmósfera y con niveles de radiación brutales, habría que esperar miles de millones de años antes de siquiera pensar que algo podrá estar allá respirando.

No existe posibilidad alguna de que planetas similares a la Tierra alberguen vida si orbitan estrellas muy jóvenes