Dark Souls Remastered: La preservación de una obra histórica [FW Labs]

Dark Souls Remastered: La preservación de una obra histórica [FW Labs]

Uno de los videojuegos más trascendentales de las últimas décadas ha vuelto y en la mejor forma posible.

Hablar de Dark Souls a estas alturas es casi redundante. El juego se estrenó en 2011 y desde entonces se le han dedicado infinidad de páginas, homenajes, videos, estudios y etcétera. También han habido dos secuelas, un pseudo spin off llamado Bloodborne (una obra maestra, por cierto) y no pocos juegos que han buscado imitar el modelo creado por Hidetaka Miyazaki.

Lo que no había de Dark Souls era una remasterización. O una versión que corriera sobre las consolas de actual generación, a diferencia de Dark Souls II y Dark Souls III. Entonces, esta remasterización caía casi de cajón, porque si juegos menos populares habían tenido la suya cuando los remaster eran cosa de todos los días, Dark Souls merecía uno.

¿Qué es Dark Souls Remastered? En resumen, es el mismo juego de 2011 pero ahora mostrándose a más resolución y corriendo a 60 cuadros por segundo en Xbox One y PlayStation 4. En el caso de las consolas más potenciadas, como Xbox One X y PS4 Pro, el juego se muestra a resolución aún mayor (3200 x 1800 pixeles) y el mismo framerate y las diferencias son notables más allá de que los retoques en las piezas artísticas casi no se notan.

Esta remasterización se beneficia principalmente de la mayor tasa de cuadros por segundo, algo que quienes hayan jugado las versiones de Xbox 360 y PlayStation 3 notarán (y agradecerán) de inmediato. Estos 60 cuadros por segundo hacen que el juego se controle de manera perfecta y muy fluida, en algo que ayuda bastante a tener éxito en el juego.

Pocas cosas visuales se han retocado más allá de lo mencionado antes. Por ahí existen algunos efectos visuales importados directamente de Dark Souls III y el sistema de iluminación ha sido mejorado en general, pero lo vital para esta remasterización está en el framerate.

Quienes jugaron la versión original de PS3 y 360 recordarán que la zona llamada Blighttown era en realidad un festival de diapositivas; el juego corría muy mal y tanto así que en su momento From Software ofreció disculpas por ello. Aquí, Blighttown corre sin problemas, tal como evidencia el análisis de Digital Foundry:

En esta remasterización, uno puede recorrer esta zona y todas las otras sin preocuparse del rendimiento del juego sin importar la consola que se use. Dark Souls Remastered es, en lo técnico, impecable y el trabajo de remasterización es todo lo que se espera de este tipo de productos: tal vez no tantos retoques artísticos, pero sí que aproveche la potencia de las máquinas para mejorar el rendimiento.

(Re)visitando el mundo de Lordran

Hay fans de Dark Souls que no tengo dudas que comprarán de nuevo esta versión, porque esto es lo que uno hace con títulos así de importantes para el mundo de los videojuegos. Grand Theft Auto V es un caso cercano de "juegos que se compran dos veces", aunque a una escala diferente en cuanto a masividad.

Para mi, Dark Souls bien podría caer dentro de esa categoría.

La forma en que está diseñado el juego, desde sus mecánicas hasta su complejo e intricado diseño de niveles lo ha convertido en uno de los títulos más estudiados de los tiempos recientes. Dark Souls es difícil, sí, más que el juego promedio. Pero a la vez es adictivo y una vez que uno se engancha con él, dejarlo tirado es muy difícil. Ni siquiera en un lugar como Blighttown, una de las áreas más "desagradables" de todo el juego… a la que he vuelto varias veces después de haberla pasado hace rato.

Dark Souls Remastered

Porque Dark Souls es una experiencia especial, que duda cabe. No solo por el diseño de niveles, sino por las reglas que rigen este universo. El jugador no es el personaje central, sino un invitado de piedra al que los enemigos le hacen sentir esa condición cada vez que pueden. La manera en que uno va progresando en el juego es simple, pero a la vez compleja. Lo que en principio parece una tarea monumental, como puede ser derrotar a un jefe o a un grupo de enemigos que no dudan en aprovechar el más mínimo error, poco a poco se convierte en algo trivial y hasta mecánico, cuando uno da con la tecla.

Repito lo que escribí en el primer párrafo: no se que más se puede decir de Dark Souls que no se haya dicho antes. Si nunca han probado un juego de este tipo porque creen no tener la paciencia o la habilidad suficiente, sugiero darle igual una oportunidad. Es cierto que Dark Souls no es apto para todos, pero los que logran pasar esa barrera inicial terminan (terminamos) atrapados por el que, sin lugar a dudas, es uno de los videojuegos más trascendentales de las últimas dos décadas.

Dark Souls Remastered

La industria de los videojuegos ha venido fallado sistemáticamente en lo que respecta a la preservación de los videojuegos, sobre todo de aquellos que significan algo para la historia del medio. Dark Souls Remastered es, de alguna forma, la preservación de una obra histórica.

Dark Souls Remastered está disponible en PS4, Xbox y PC por USD $40. Copia de revisión facilitada por Bandai Namco.