Cambios naturales en el suelo océanico de la Antártida reducidirían ligeramente el deshielo de los glaciares

Cambios naturales en el suelo océanico de la Antártida reducidirían ligeramente el deshielo de los glaciares

La subida natural del suelo océanico reduciría los efectos que tiene el océano para derretir el hielo de la Antártida, dándonos un pequeño respiro.

Hace no mucho hablamos del peligro inminente por el que estaba pasando lo que se conoce como "Antártida Occidental". En ese momento comentábamos que esa región del continente había perdido ya 1453 kilómetros cuadrados de hielo en pocos años. La principal razón es que la creciente temperatura del océano estaba empezando a derretir los glaciares de forma acelerada.

Sabemos que la Antártida es un continente y por lo tanto debajo de ella hay tierra firme. Sin embargo, actualmente no todo el hielo que vemos en esa zona del mundo está soportado por roca. De hecho, se podría decir que hay una gran extensión que se encuentra flotando sobre el océano.

Esto es lo que ocurre actualmente en la Antártida Occidental. El hielo que se derrite no es el que está en la superficie sino el que se encuentra debajo tocando el suelo oceánico. Esto, irónicamente, es un "Efecto Bola de Nieve", en el que la alta temperatura del mar derrite el hielo, y mientras más hielo derrite, más fácil es hacerlo desaparecer. Así, mientras más agua haya entre el hielo y la tierra, más fuerte es el deshielo.

La siguiente imagen ayuda a facilitar la comprensión del fenómeno:

Cambios naturales en el suelo océanico de la Antártida reducidirían ligeramente el deshielo de los glaciares

 

Es grave, pero…

Pues bien, hay un pequeño alivio dentro de este problema tan grave. En un estudio publicado recientemente en la revista Science, existe la posibilidad de que este proceso se vea retrasado por un fenómeno natural.

Se explica que el glaciar de la Antártida Occidental fue formado en la Edad de Hielo hace miles de años. Allí se formó una amplia capa de hielo que se expandió más allá del continente y tocaba el suelo oceánico. El peso de la gruesa capa de hielo habría presionado sobre la tierra y la habría empujado hacia abajo.

Al parecer hoy la tierra quiere recuperar el espacio perdido y está empezando a elevarse poco a poco. Este proceso natural haría que el suelo se elevara a una velocidad de 4 centímetros por año. Esto impresionó a los investigadores, pues es un ritmo nunca antes visto en otras zonas del mundo.

No obstante, muchos científicos no se dejaron sorprender mucho por el descubrimiento. De hecho, creen que este fenómeno es muy pequeño en comparación al deshielo que genera el calentamiento global. Así lo dijo Ingo Sasgen, geofísico del Instituto Alfred Wegener en Alemania:

"Todavía es un proceso bastante lento en comparación con la fusión. Si tienes un calentamiento muy fuerte del océano, la capa de hielo se desintegrará sea lo que sea que haga la tierra sólida".

Se cree que este proceso se acelerará con el paso de los años, subiendo hasta 8 metros en un siglo. Sin duda esto servirá para que no haya tanto mar debajo de la capa de hielo, pero quién sabe si el calentamiento global no será demasiado grave para entonces.

Cambios naturales en el suelo océanico de la Antártida reducidirían ligeramente el deshielo de los glaciares