La Agencia Espacial Europea confirma alarmante deshielo suboceánico de la Antártica

La Agencia Espacial Europea confirma alarmante deshielo suboceánico de la Antártica

Según la ESA, entre 2010 y 2017 La Antártida habría perdido 1453 km cuadrados del hielo subacuático que la conecta con el suelo continental.

La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó su satélite Cryosat-2 en el año 2010. Su fin es monitorear los campos de hielo que posee el planeta Tierra. Por medio del uso de un radar altímetro puede analizar el grosor de los casquetes polares más allá de lo que se alcanza a notar a simple vista. De este modo, después de unos cuantos años operando, publicó datos preocupantes sobre el estado del hielo en la Antártica.

La mayoría de los glaciares antárticos fluyen directamente hacia el océano en profundas depresiones submarinas. El lugar donde su base deja el lecho marino y comienza a flotar se conoce como la "línea de tierra". En otras palabras, la línea de tierra (grounding line) es el punto donde el hielo deja de tocar el suelo oceánico y empieza a flotar en el agua. Para entender más fácilmente esto, revise la siguiente imagen:

 

 

Lo que notó el satélite Cryosat es que la Antártica no solo está perdiendo hielo al nivel del mar. De hecho, entre 2010 y 2017 tuvo una pérdida de 1463 kilómetros cuadrados de hielo subacuático. Esta es un extensión similar a la región de Gran Londres, en Inglaterra. Esto significaría que la capa de hielo que cubre el continente estaría perdiendo rápidamente su agarre al suelo.

Hannes Konrad, investigador del Centro de Observación Polar de la Universidad de Leeds advirtió sobre los peligros de este hecho:

Este retiro ha tenido un gran impacto en los glaciares del interior, ya que al liberarlos del lecho marino se elimina la fricción.  Esto hace que se acelere su proceso de descongelamiento y contribuyan al aumento global del nivel del mar.

Según la ESA, el lugar más afectado del continente es su zona occidental. En este punto una quinta parte de la capa de hielo se estaría retirando a una velocidad mucho más acelerada que la que ocurrió con la desglaciación desde la última Edad de Hielo.