GoPro: El pasado, presente y futuro de las cámaras de acción

GoPro: El pasado, presente y futuro de las cámaras de acción

El futuro de las cámaras deportivas está empezando a dejar de ser tan brillante. ¿Tendremos GoPro para rato?

Todos hemos escuchado o visto algo de GoPro en los últimos años. No es para menos, pues fueron los creadores de una nueva categoría en la fotografía y video; el de las cámaras de acción o deportivas.

Haciendo historia

GoPro nació en el 2002, bajo el nombre de Woodman Labs, Inc., como una necesidad de su fundador, Nick Woodman, de poder fotografiar su hazañas en el surfing con gran calidad y sin tener que recurrir a terceros.

Su experimento fue un éxito, con el paso del tiempo logró desarrollar una pequeña cámara capaz de tomar fotografías y videos con ángulos de hasta 170º y una calidad inimaginable, considerando las alternativas disponibles de aquel entonces.

No había competencia para GoPro y se convirtieron en el objeto del deseo para deportistas extremos profesionales y amateurs. Mejor aún, el público en general empezó a adquirir estas pequeñas cámaras cuadradas para grabar sus vacaciones, los chapuzones en las albercas y las aventuras de sus no tan extremas vidas. Incluso, estudios de cine empezaron a utilizarlas, para secuencias específicas de acción. La categoría de las cámaras de acción había nacido, y GoPro era el amo y señor.

Comienzan los problemas

Sin embargo, después de años de grandes ventas -a pesar que sus cámaras distan mucho de ser económicas-, GoPro anunció recientemente que reducirán su catálogo de cámaras, en parte a que sus ventas no han sido las esperadas en el último periodo fiscal de la compañía. Y el panorama ya no lucía tan brillante para la que hasta hoy, sigue siendo la empresa que domina esta categoría.

¿Qué está pasando con GoPro y con este segmento? Sin querer dar un diagnóstico preciso, a falta de un análisis más profundo, parece que la situación actual de esta compañía puede deberse a varios factores, entre los que podemos contar los siguientes:

  • Una mayor competencia de compañías como Sony, Polaroid, Garmin, Nikon, entre otras.
  • La rápida desilusión de los usuarios que no son “deportistas extremos” y que se aburren rápidamente de grabar las aventuras de sus hijos o las vacaciones en la alberca del hotel.
  • La falta de innovación en los nuevos productos de GoPro, a pesar de seguir manteniendo precios altos.

La competencia -casi- siempre es buena

Aunque hoy GoPro sigue siendo el dueño del mercado de las cámaras de acción, la competencia que tienen es fuerte y con precios agresivos. Sony tiene una gama completa de alternativas que, en muchos aspectos, supera la propuesta de GoPro, si consideramos el costo-beneficio. Peor aún, firmas como Polaroid o HTC, sacaron al mercado opciones que, aunque con menores prestaciones, se presentaron como una gran opción para usuarios primerizos que no estaban dispuestos a gastar cientos de dólares en una cámara, solamente para fotografiar su fin de semana.

GoPro está intentando contrarrestar esto, disminuyendo su catálogo y el precio de su modelo más básico para hacerle más fácil al consumidor la elección de uno de sus productod. Es muy pronto para decir si le va a funcionar, pero los planes de la compañía son claros y ya han anunciado que en los próximos meses, presentarán su siguiente generación de GoPro.

Pocas novedades y usuarios decepcionados

GoPro, en un intento por presentar un modelo que contrarreste a la competencia, presentó un modelo diferente para ellos, aunque similar para otros (Polaroid). La Hero4 Session prometía las bondades de una cámara de acción para profesionales, pero en un tamaño realmente diminuto. Sin embargo, su elevado precio inicial, hicieron que las ventas no fueran las esperadas y provocaron el inicio del declive que hoy está sufriendo esta empresa.

Se espera que la siguiente generación de sus cámaras traiga algunas novedades que ayuden revitalizar a la marca, mientras tanto, su competencia presume de una gama de modelos atractiva a precios más interesantes.

Si a lo anterior le sumamos el rápido desencanto que pueden tener las personas ante un producto, podemos concluir que la combinación es una receta para el olvido.

No me malentiendan, los productos de GoPro son excelentes, sin embargo pueden ser tan aspiracionales, con videos de deportistas profesionales realizando actividades extraordinarias, que al llegar a casa nos topamos con una realidad tan distinta, que decepciona. Y eso, no es culpa de GoPro… ¿o si?

¿Qué pasará con GoPro y las cámaras deportivas?

Hoy es muy prematuro anunciar la muerte de GoPro y el de las cámaras deportivas o de acción. Sin embargo, nos encontramos en un momento crítico en donde la industria completa tiene que replantearse el siguiente paso. Quizás una reducción en los precios, combinarlas con drones o cascos de realidad virtual.

Me parece que el mercado se estabilizará durante los siguientes dos a cinco años. Será un momento clave para GoPro, y para que el resto de los fabricantes de las cámaras de acción den el siguiente paso evolutivo.

También tendrán que hacerle entender al consumidor común y corriente, que su vida “aburrida” puede ser divertida si captura esos momentos especiales con buena calidad y una cámara de estas. No es necesario ser un experto del surfing o el paracaidismo, para lograr grandes tomas.

Yo personalmente tengo fe que tendremos GoPro y cámaras similares por un buen rato. Soy fanático de las tomas que pueden lograr. De hecho, poseo una Sony Action Cam que uso para capturar mi ordinaria vida, como salir con la bicicleta en familia. Y, aunque jamás podré llegar a la altura de la publicidad que nos presentan, me divierto mucho grabando esas cosas cotidianas que nos hacen ser los que somos.

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