Estados Unidos se prepara para una ciberguerra

Estados Unidos se prepara para una ciberguerra

Nuevos documentos filtrados por Snowden muestran como EE.UU. y otros países se preparan para una guerra donde se ataca directamente equipos informáticos.

¿Será 2015 el año en que vivamos una ciberguerra? ¿Cuando ocurrirá? ¿Por qué ocurrirá? Quizá el término ciberguerra parezca anticuado, más propio de textos de los años 90 donde se predecían catástrofes inimaginables provocadas por ataques terroristas digitales.

Vivimos en un mundo muy comunicado gracias a Internet, de aplicaciones sociales capaces de interconectar millones de personas, y sobre todo, redes que comunican países, organizan, califican y almacenan información secreta; controlan plantas nucleares, sistemas de agua y energía. Sí, todo está conectado y vemos en los ataques de los últimos años que posiblemente esa guerra en la Web empezó hace tiempo.

Nuevos documentos filtrados por Snowden en el diario alemán Der Spiegel detallan la carrera armamentística digital de EE.UU., con la NSA a la cabeza y técnicamente operada por los militares. Bajo un programa llamado Politerain, se ha reclutado a personas para que sean los soldados del futuro: programadores, hackers, especialistas en redes.

Del fusil al teclado

EE.UU. se prepara para una guerra de pequeñas batallas. Quizá hemos visto una con el caso de Sony Pictures y Corea del Norte, pero la NSA está preparando a personas que sean capaces de atacar lo más valioso en una guerra por Internet: las redes de comunicaciones, no sólo los servicios típicos.

Se ha reclutado personal con capacidades muy concretas, casi dignas de un batallón de un ejército. Estos nuevos soldados de fortuna debe de ser capaces de “destruir remotamente computadoras, routers, servidores y dispositivos en red de oponentes mediante el ataque a su hardware”. Atacar al enemigo donde más duele y desconectándolo.

La preparación se centra en la desconexión de las infraestructuras más importantes usando las redes informáticas que las controlan. Por ejemplo, las plantas eléctricas o las plantas de abastecimiento de agua, aeropuertos o servicios financieros.

[…] están preparándose para futuras guerras donde Internet jugará un papel crítico, con el objetivo de usar la red para paralizar redes informáticas y, mediante estas acciones, potencialmente toda la infraestructura que controlan, incluyendo plantas eléctricas y de abastecimiento de agua, fábricas, aeropuertos y el flujo de dinero.

Quizá sorprenda que alguien quiera atacar una planta de energía, pero imagina que podrían ser plantas nucleares, aunque también otro tipo de empresas, como de energía renovable.

En este video de 2007 que publicó CNN se aprecia cómo un ataque informático a la red de ordenadores que controlan una planta de energía puede destruir un generador. El daño exponencial que provocaría un ataque de este tipo a un país podría ser devastador y dejaría grandes poblaciones desabastecidas de energía o simplemente generaría caos en la población aterrada, capaz de desestabilizar un gobierno.

La vigilancia sólo es el primer paso

(cc) jonathan mcintosh / Flickr

Gracias a las revelaciones de Edward Snowden hemos conocido los grandes esfuerzos de la NSA por saber qué se dice en Internet, qué datos pasan en redes y servicios de las empresas más importantes del mundo. El programa PRISM es sólo la punta del iceberg.

Si la vigilancia ha sido tan indiscriminada, es porque NSA necesita saber algo vital: conocer los puntos débiles de las redes de sus enemigos.

A esta agencia se le atribuye la creación de varios virus y troyanos que han causado furor. Como Regin o el conocido Stuxnet que se ha usado en ataques a redes eléctricas nacionales. O un nuevo troyano llamado Quantumdirk que es capaz de interceptar las conversaciones de chat de servicios como Facebook. También han podido usar vulnerabilidades conocidas en equipos iOS gracias al bug “gotofail” que permitía a un atacante falsificar e interceptar el tráfico de datos que se podía ver desde el navegador Safari.

La “alianza de los cinco ojos”, el nuevo eje de aliados

Países pertenecientes a la Alianza de los Cinco Ojos © The Australian Strategic Policy Institute

Durante la Segunda Guerra Mundial existían dos bandos: el Eje y los Aliados. Todos sabemos cómo las historias cuentan que los aliados ganaron la guerra. Los países fueron Reino Unido, Francia, la Unión Soviética, y EE.UU, aunque muchos otros países como Canadá o Nueva Zelanda también participaron y perdieron muchos soldados. En esta nueva guerra, son cinco aliados y tienen el nombre más increíble de la historia: “alianza de los cinco ojos”.

NSA está asociada en esta alianza, integrada por los equipos de espionaje de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda y Australia. ¿Qué tienen en común? Son países angloparlantes y desarrollados económicamente.

¿En que consistirá la “ciberguerra”?

Es difícil de saber. Si te das cuenta, ahora no existen guerras tradicionales, sino “conflictos armados” o “intervenciones militares”. ¿Puede que estemos viviendo una “guerra cibernética” y no lo sepamos?

Existen indicios de que EE.UU. atacó equipos informáticos de Irán para que realentizar su despliegue nuclear, gobiernos entran en empresas de otros países. A ejemplos que dan a entender que si esto no es una guerra, se le está llamando de otra forma.

Quizá el problema esté en que ciberguerra no es una forma correcta de identificar estos ataques porque no existe una posibilidad de “ganar” en ataques de Internet, simplemente una serie de intercambios de ataques mientras el resto de los humanos, intentamos vivir nuestra vida.