Aereo recurre al Congreso estadounidense para intentar salvarse de su inminente cierre

Aereo recurre al Congreso estadounidense para intentar salvarse de su inminente cierre

La Corte Suprema de EE. UU. declaró recientemente que Aereo debe pagarles por los derechos de autor a los canales de televisión.

El pasado 27 de junio nos enterábamos de que el Tribunal Supremo de EE.UU. declaró de forma inapelable que Aereo estaba infringiendo el copyright de los canales de televisión estadounidenses, lo que prácticamente significaba una lápida para el servicio de televisión por Internet al no tener la capacidad financiera de costear las licencias de transmisión de los canales de televisión abierta de Estados Unidos.

Para intentar revertir la decisión de la Corte Suprema estadounidense, Aereo está realizando su última jugada, pues el CEO de la empresa, Chet Kanojia, le envió una carta a los usuarios de Aereo para que presionen a sus representantes en el Congreso estadounidense para que reviertan esta decisión:

Díganle a sus legisladores lo desilucionados que están con la más alta corte del país y su decisión que les niega el derecho a usar la antena que ustedes deseen para acceder a la televisión abierta en vivo. Cuéntenles sus historias de por qué acceder a una antena-en-la-nube es importante para ustedes y sus familias.

El asunto es pese al nivel de tecnología existente en EE.UU, Aereo era la única solución razonable a un problema que afecta a todos los norteamericanos: Les es injustificadamente incómodo ver, de forma legal, televisión abierta en directo en sus celulares.

Aereo cobraba entre USD$8 y USD$12 mensuales por su servicio, el que llegaba a los smartphones a través de Internet. En contraste, opciones legales como la televisión móvil de Dyle consisten en un dispositivo extra de USD$50 que se debe insertar en el tablet o celular, y que además solo recibe las señales de ciertos canales en determinadas ciudades (por ejemplo en Nueva York está Fox y NBC, pero no ABC ni CBS).

Sí, Aereo se puede ver como el Napster de la televisión abierta: Una nueva tecnología que perturbó un antiguo modelo de negocios entregándoles a sus usuarios grandes facilidades para acceder a los contenidos, los que están anclados a métodos tradicionales de consumo por un caduco modelo de derechos de autor.

Si bien en el caso de Napster debió llegar el modelo de negocios de música por streaming para demostrar que los usuarios estaban dispuestos a pagar una cantidad razonable de dinero para escuchar música, en el caso de Aereo las pruebas están ahí mismo: Miles de norteamericanos demostraron estar perfectamente dispuestos a pagar entre USD$8 y USD$12 mensuales para ver televisión abierta por Internet, pese a que en sus casas pueden verla gratis en sus televisores. Dudo que les importe mucho pagarles ese dinero a Aereo o a los canales. Lo único que querían era ver televisión desde sus smartphones.