El origen de... los huevos de pascua informáticos

El origen de... los huevos de pascua informáticos

Un programador ofuscado inició la curiosa práctica.

(cc) StSaling

Este domingo, probablemente varios de ustedes irán en busca de huevitos de Pascua de chocolate. Se trata de una tradición que comenzó en antiguas religiones nórdicas que celebraban de esta manera la llegada de la primavera (en el hemisferio norte). Los huevos simbolizaban el renacimiento de la vida y la fertilidad – lo mismo que los conejos – por lo que eran símbolos para esta época del año. Con el correr del tiempo la tradición fue adoptada por los cristianos y se hizo calzar la celebración con la conmemoración de la resurrección de Jesús. Y muchos años después, la idea de esconder sorpresas en huevos fue adoptada por programadores para incluir “sorpresas” en sus programas.

En realidad este tipo de “huevos” informáticos están inspirados en la tradicional búsqueda de huevitos que se realizaba en varios países de Europa y en Rusia, donde eran famosísimos los huevos incrustados con joyas elaborados por Carl Fabergé, que contenían sorpresas escondidas adentro. Así, la idea es que los usuarios hagan una cacería dentro de los programas, sitios web, videojuegos o películas en busca de la sorpresa escondida.

Se dice que el primer huevo de pascua informático apareció en un juego de Atari llamado Adventure, donde el programador Warren Robinet escondió un mensaje secreto.

Un mensaje aventurado

Adventure, lanzado en 1979, es considerado el primer videojuego de acción, donde el protagonista debía encontrar un cáliz encantado y devolverlo al Castillo Dorado. Como el desarrollo gráfico estaba en pañales, el jugador era representado por un cuadrado, mientras los escenarios consistían en laberintos, castillos y muchas habitaciones (hechas de cuadrados).

Estaba inspirado en un juego anterior que sólo usaba texto (había que imaginarse los escenarios), llamado Colossal Cave Adventure. El desafío de Robinet fue crear la interfaz gráfica para este juego, que incluía la búsqueda de llaves para abrir puertas, espadas y monstruos como dragones y murciélagos.

Atari, sin embargo, no quiso darle los créditos a los diseñadores y programadores al lanzar el videojuego. Enojado por no poder firmar su creación, Robinet incluyó en el programa un mensaje escondido que lo identificaba como el creador, realizando de paso el Easter Egg más antiguo del que hay registro en un videojuego.

"Creado por Warren Robinet" era el mensaje escondido. El cuadrado de la izquierda era el jugador.

El juego se convirtió en un éxito y vendió más de un millón de copias, convirtiéndose en el séptimo juego más vendido para Atari 2600.

Un joven de 15 años de Salt Lake City en Estados Unidos fue el primero en reportar haber encontrado el mensaje. Para llegar a él había que entrar en una cámara oculta en las catacumbas del castillo negro, donde había un objeto llamado “punto gris”, consistente en un pixel gris. Uno debía hacer chocar al jugador contra el muro para “tomar” el punto. Luego había que llevar el punto gris hasta el final de un pasillo dentro del castillo dorado, donde se abría una puerta hasta otra habitación que contenía el mensaje “creado por Warren Robinet”.

Cuando se encontró con esto, el chico de 15 años escribió a Atari preguntando de qué se trataba el asunto. Quizás qué habrán pensado en la compañía cuando se toparon con el mensaje. “Pensé que (Atari) lo retiraría, ya que para entonces yo ya no trabajaba ahí. Pero ya que hacer una nueva máscara de ROM costaba US$10.000, nunca lo sacaron. El líder de la división de juegos de ese tiempo se refirió a la sorpresa escondida como un “huevo de pascua”. Pensó que tener huevos de pascua agregaba valor a los juegos”, explicó Robinet en una entrevista años después.

De ahí en adelante, el término se popularizó para llamar así a las sorpresas contenidas dentro de software.

Aunque Robinet tiene el crédito de ser el primero, hay algunas evidencias anteriores de “huevos de pascua”. Por ejemplo, algunos sistemas operativos basados en Unix incluían como respuesta al comando “haz el amor” con “y no la guerra” en 1971.

La práctica fue volviéndose mucho más elaborada más adelante, con los desarrolladores incluyendo sus nombres en partes del software, haciendo llamados políticos, haciendo sonar canciones o desplegando imágenes. Windows incluyó easter eggs en todas sus versiones anteriores a XP (había que ponerse serios en algún momento) y Office 97 llegó a tener un simulador de vuelo escondido en Excel y un Pinball en Word.

Hoy en día también se suele incluir estas sorpresas en diversos medios, ya sea dentro de los programas o en el mismo hardware. Si quieres ver un poco más al respecto puedes revisar una lista de 8 grandes huevos de pascua aquí.

¿Qué huevos de pascua son los que más recuerdas?