Pablo Bello: La elección no es sencilla

A nadie le gusta que no se cumpla con los plazos comprometidos. No pretendo dar argumentos para explicar por qué no hemos tomado una decisión sobre el estándar de TV Digital hasta ahora. Tampoco voy a repetir lo que dije previamente en FayerWayer.


Tan solo permítanme explicar de qué estamos hablando y por qué este tema no es tan trivial y sencillo como puede parecer. No para defender al Gobierno de las criticas, sino para que entendamos la real dimensión de lo que estamos discutiendo.



El aspecto técnico de la TV digital en sí mismo es complejo, como lo pueden apreciar quienes quieran profundizar en el tema. En nuestro sitio web hay miles de páginas con argumentos en favor de uno u otro estándar. Informes y estudios, algunos mas serios que otros, que dan cuenta que este no es un asunto fácil para nadie en América Latina. 



En los últimos meses Colombia y Perú han vuelto a extender sus plazos de análisis y estudios hasta agosto, incorporando incluso al estándar chino en su evaluación.

Argentina, que había adoptado previamente el estándar ATSC durante el Gobierno de Menem, revocó dicha decisión y van a discutir primero modificaciones a Ley de Radiodifusión antes de definir el estándar. Los otros países de América Latina están realizando estudios preliminares.


Para que nadie se equivoque, la adopción del estándar NO es el paso crítico para implementar la TV digital en el país. Para que exista TV digital en Chile lo que se requiere es cambiar la actual ley de Televisión. Sin modificaciones legales nunca tendremos TV digital, aunque  escojamos hoy mismo la norma.

Ni siquiera es necesario adoptar un estándar para que ese debate legal se realice. Algunos incluso pueden señalar que es mejor que se discuta primero en el Congreso acerca de la TV que queremos antes de elegir un estándar. Porque esa es la pregunta relevante: ¿Qué queremos que pase con la TV Digital?

Insisto: lo anterior no es para evadir nuestra responsabilidad. Comprometimos una fecha y no la  cumplimos. Eso afecta las confianzas. Pero pongamos esa “falta” en la dimensión que le corresponde y no pongamos la carreta delante de los bueyes.

Que nadie se confunda. Estamos hablamos de Televisión Digital Terrestre, esto es, la TV abierta de libre recepción. No del cable, ni del satélite, ni de IPTV. Allí ya tenemos TV digital. Hago esa salvedad porque estamos hablando de la TV abierta que ven a diario los chilenos de menores ingresos. Es muy probable que la mayoría de quienes hoy tienen una TV de pantalla plana, con capacidad para recibir alta definición, tengan al mismo tiempo TV de suscripción. Para ellos la TV digital terrestre no les significará ningún cambio.

Es evidente que el ultimo estándar desarrollado va a ser mejor técnicamente que los anteriores (esto último con la clara excepción de algunos sistemas operativos…). Con esa premisa, ¿debemos elegir el último estándar disponible? La variante brasilera del sistema japonés sería entonces la mejor opción… ¿o esperamos al estándar chino? ¿O a la siguiente evolución del europeo programada para el 2009?

En esta misma reflexión… ¿Deberíamos usar para la alta definición el sistema de compresión de video MPEG-2 (Estados Unidos y Japón) que permite una sola señal de alta definición en los 6 Mhz…. o MPEG-4 que hoy es más caro pero permite mayor diversidad programática y alta definición en forma simultánea (Brasil y Europa)?

Recordemos que estamos hablando de los chilenos de ingresos bajos y medio-bajos… ¿cuánto cuesta cada alternativa? ¿Es posible obtener un precio menor? ¿Cuánta diversidad de oferta de equipamiento vamos a tener en el futuro? ¿Cómo van a evolucionar los precios?

Obviamente tenemos respuestas a esas preguntas hoy… pero qué pasará el 2010, el 2012, el 2018? ¿Cómo será la TV en ese entonces?

Y lo que complica el asunto es que el ultimo estándar en desarrollarse generalmente no es el más barato… se deben considerar las economías de escala… cuántos países lo han implementado y el tamaño de los países.

Por ejemplo, casi podría apostar que el estándar chino no solo es excelente técnicamente sino que tendrá inmensas economías de escala… luego… ¿Qué es lo mejor para Chile?

Al mismo tiempo vemos las noticias de lo que está pasando en el mundo. El Washington Post informa de los problemas de recepción en Estados Unidos y el Folha de Sao Paulo de los problemas en esa ciudad a pesar de usarse en este caso el sistema más avanzado, al mismo tiempo que tienen altos precios de los decodificadores. En Europa hay un gran éxito en la televisión de calidad DVD (“estándar”) y el reclamo es que todavía no está operando la alta definición, lo que nada tiene que ver con el estándar en todo caso (empieza este año en algunos países europeos y opera hace más de tres años en Australia).

Está partiendo la TV en celulares, todavía con muchas dudas en la forma en que será sustentable, dadas las importantes inversiones que significa, incluso en la modalidad de libre recepción. Así como todos los estándares permiten la alta definición, todos los estándares permiten la portabilidad en celulares, tanto en modalidad de pago como en libre recepción. El asunto nuevamente es cómo y para qué.

No hay muchas dudas de cuál sería el estándar técnicamente más avanzado. Seguramente usaría el sistema de transmisión japonés… o el chino, con compresión MPEG-4 como la usada en Brasil o Europa para alta definición, con un sistema de interactividad como el MHP europeo, con un sistema híbrido para la transmisión a celulares. El sistema ideal también tendría que tener decodificadores de bajo precio (como en Europa) con televisores de bajo precio (como en USA). Tendría que ser lo más masivo posible, en número de países que lo han adoptado y fabricantes produciendo equipos. Tendría que ser un estándar que permita diversas configuraciones de transmisión, para canales pequeños, medianos y grandes. Por cierto, debería ser un estándar abierto, gestionado en forma transparente por un foro internacional de fabricantes, de Universidades, centros tecnológicos y otros. En definitiva… el estándar ideal hoy no existe.

Porque hemos estudiado las distintas alternativas muy seriamente es que la elección no es sencilla. No se trata de “venderse” ni mucho menos de que puedan haber intereses ocultos como algunos insinúan en sus comentarios. Lo digo claramente, la decisión de Chile no está a la venta al mejor postor ni depende de quién presione más. Tampoco es cosa de reunir a un grupo de ingenieros iluminados a resolver materias que tienen implicancias sociales y económicas para todos.

Tenemos todos los antecedentes técnicos que es razonable disponer y ellos se han ido publicando en el sitio web para que estén disponibles para todos. Actualmente nadie podría argumentar que se deba descartar algún estándar por razones técnicas. En esto coinciden todos los especialistas consultados. Las principales dudas están respecto a la eventual disponibilidad de equipos bajo un estándar u otro… tema por cierto determinante.

Por esto último es que las postergaciones en otros países de la región también nos afectan. No es conveniente quedar aislados tecnológicamente en América Latina, no solo por un asunto de integración regional sino que porque ello nos significa perder economías de escala para la compra de equipamiento.

Asumo plenamente la responsabilidad en los atrasos, pero no acepto que se ponga en duda, sin sustento alguno, la integridad ética de quienes tenemos este tema a cargo. Esto no se trata de más o menos estudios, sino que de cuáles aspectos priorizamos: ¿La diversidad? ¿La alta definición? ¿El menor precio de los equipos? ¿La recepción en celulares? ¿La TV comunitaria y regional? ¿La mayor diversidad de oferta? ¿La excelencia técnica de un país en particular?

Si hay un error del que me siento responsable plenamente es que estemos discutiendo de una elección tecnológica sin haber debatido previamente, en forma abierta y democrática, qué queremos hacer con la tecnología.

Volvamos a la pregunta relevante: qué queremos que pase en Chile con la TV Digital. La tecnología es solo una herramienta, no un fin en sí mismo. Pero claro, es más fácil debatir sobre tecnología, que discutir acerca de lo que queremos hacer con ella. ¿Para qué queremos TV Digital?

Para responder esa pregunta debemos salir del terreno de la ingeniería, donde tampoco hay “verdades absolutas” y pasar al ámbito de las ideas, principios y valores.  Y eso, señores, es POLÍTICA, así con mayúsculas. Lo que piense yo, por ejemplo, sobre lo que debemos hacer con la TV Digital es, con seguridad, distinto a lo que muchos de ustedes pueden querer que ocurra. ¿Cómo se resuelve esto? En Democracia se hace debatiendo en el Congreso.

Yo creo (y es mi opinión personal) que la TV actual es deficiente, no técnicamente, sino que en sus contenidos programáticos. Creo que la TV es un medio en extremo poderoso, poco diverso, centralista y que no fortalece la Democracia. Comparto plenamente lo que señala  Al Gore: “a medida que ha aumentado el dominio de la televisión, elementos fundamentales de la Democracia han empezado a ser expulsados de su núcleo”.

Creo que la TV es un medio pre-convergente, unidireccional, que no favorece el debate y que tiende a distorsionar la realidad. Es un medio que (espero) en menos de 10 años será desplazado por Internet y los servicios interactivos en los que se produce un intercambio mas horizontal de múltiples emisores-receptores (por ejemplo youtube).

A mi me gustaría una TV mas regional, mas comunitaria, mas segmentada en sus contenidos (especializada), mas interactiva.

Pero otros pueden estar conformes con el actual modelo televisivo, con un canal nacional autofinanciado y obligado a competir por el rating. Para ellos posiblemente lo más importante sea que tengamos la misma programación actual en alta definición… que por lo demás requiere televisores capaces de desplegar esa calidad de imagen, todavía no suficientemente económicos y al alcance de las familias de menores ingresos.

Creo que ese es el debate de fondo. Mucho más relevante que la procedencia del estándar.

Nuestra expectativa siempre ha sido, desde el inicio de este gobierno, promover los cambios legales para tener transmisiones abiertas de TV digital el 2010 y esa meta no ha cambiado pese a no tener aún la norma definida. Este año debiera iniciarse el debate legislativo en el Congreso, ahí se jugará de verdad el futuro de la TV digital en Chile.

Pablo Bello Arellano
Subsecretario de Telecomunicaciones
Gobierno de Chile