Móviles

Ojo: Usar el smartphone en el baño mucho tiempo puede ser bastante peligroso

Un estudio publicado en PLOS One encontró una asociación clara.

Smartphone y hemorroides / Whisk-FW
Smartphone y hemorroides / Whisk-FW (Made with Google AI)

Hay un lugar donde el tiempo se comporta raro. Entra alguien “un minuto” y, cuando vuelve, ya se podrían haber visto dos capítulos y discutido tres cosas por chat. El baño se convirtió en una extensión del feed, y eso, según evidencia reciente, podría traer un costo inesperado. Porque cuando el smartphone acompaña demasiado, no solo roba minutos: puede estar alargando una postura que el cuerpo no agradece.

Te puede interesar: [¿Realmente el primer smartphone de la historia se lanzó en 1994?]

El hábito más común: “solo voy a mirar algo rápido”

La investigación, realizada con adultos que se sometieron a una colonoscopia de rutina, examinó una costumbre muy instalada: usar el teléfono mientras se está sentado en el inodoro.

En total, 125 participantes completaron encuestas sobre sus hábitos en el baño, y luego médicos evaluaron la presencia de hemorroides durante el procedimiento.


El dato que pinta el escenario: el 66% dijo usar un smartphone en el baño. Y, en promedio, quienes lo hacían eran más jóvenes que quienes no.

Lo que realmente preocupa: el tiempo extra sentado

Las hemorroides ocurren cuando venas de la zona anal o rectal se inflaman, y pueden causar dolor y sangrado. Desde hace tiempo, la medicina sospecha que pasar demasiado tiempo sentado en el inodoro puede contribuir a su aparición, por la presión sostenida en esa zona.

Aquí es donde entra el smartphone como “acelerador” del problema: el estudio halló que los usuarios de teléfono tendían a permanecer más tiempo en el baño. Entre quienes llevaban el móvil, 37,3% reportó estar más de cinco minutos por visita, frente a 7,1% entre quienes no lo usaban.

Las actividades más comunes durante ese tiempo extra fueron consultar noticias y revisar redes sociales. Traducción: el baño se convirtió en sala de espera… pero sin fecha de salida.

El número que llamó la atención: 46% más riesgo (con matices)

Luego de ajustar por factores como edad, sexo, índice de masa corporal, actividad física, consumo de fibra y otros hábitos, el equipo encontró que usar smartphone en el inodoro se asoció con un 46% más de riesgo de tener hemorroides, comparado con quienes no lo usaban.

Importante: el estudio habla de asociación, no de causalidad definitiva. Por eso, los autores proponen que futuras investigaciones sigan a las personas por más tiempo para confirmar si el teléfono contribuye directamente o si actúa como un “distraedor” que prolonga la sesión.

El consejo práctico: menos minutos, menos scroll

La autora principal, Trisha Pasricha, plantea una recomendación bastante simple: dejar el teléfono fuera del baño y dedicar solo unos minutos. Si la visita se alarga, sugiere hacerse una pregunta honesta: ¿fue realmente difícil… o la atención se fue a otra parte?

En el fondo, el mensaje no es “el smartphone es malo”, sino que las apps están diseñadas para que el tiempo se evapore. Y si eso ocurre justo sentado donde no conviene quedarse demasiado, el cuerpo puede pasar la cuenta.

Cómo aplicar esto sin dramatismo

No hace falta convertir el baño en una zona libre de tecnología con guardia en la puerta. Pero sí puede ayudar una regla sencilla y realista:

  • Mantener la visita corta (idealmente pocos minutos).
  • Si cuesta “cortar”, dejar el móvil afuera como experimento por una semana.

Te puede interesar: [¿Realmente ayuda a la batería que se cargue solo hasta el 80%?]

Porque, a veces, el cambio más efectivo no es una nueva app, sino una ausencia estratégica. Y en este caso, menos pantalla puede significar más salud.

Tags

.

Lo Último