El diseño de los teléfonos inteligentes está a punto de dar un giro de 180 grados. Tras años de dispositivos sellados con pegamentos industriales que hacían imposible cualquier reparación casera, la industria se prepara para el retorno de las baterías extraíbles.
Según filtraciones sobre la hoja de ruta de la Unión Europea para este año, gigantes como Samsung y Apple ya han comenzado a rediseñar sus gamas medias y de entrada para cumplir con las nuevas leyes de ecodiseño. El objetivo es claro: permitir que cualquier usuario pueda cambiar la batería de su móvil sin necesidad de herramientas especializadas, atacando directamente la obsolescencia programada y extendiendo la vida útil de los dispositivos.

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Adiós al pegamento: El fin de los celulares sellados
La filtración, recogida por portales especializados como The Verge y GSMArena, indica que la normativa europea obligará a que las baterías sean “fácilmente extraíbles y sustituibles” por el usuario final. Esto ha forzado a los departamentos de ingeniería de las grandes marcas a abandonar el uso de adhesivos permanentes que dominaron la última década.
En su lugar, se están probando mecanismos de sujeción mediante pestañas o adhesivos de liberación rápida, similares a los que ya han comenzado a aparecer de forma experimental en algunos modelos recientes.
Este cambio afecta directamente al bolsillo del consumidor. Actualmente, el desgaste de la batería es la principal causa por la que un usuario decide cambiar de smartphone. Al permitir una sustitución sencilla, el costo de “renovar” el equipo se reduce drásticamente.

Además, consultoras ambientales como iFixit han señalado que este movimiento es un triunfo histórico para el movimiento del “Derecho a Reparar”, ya que reduce los residuos electrónicos al evitar que teléfonos perfectamente funcionales terminen en la basura solo porque su celda de energía perdió capacidad.
¿Resistencia al agua vs. Reparabilidad?
Uno de los mayores argumentos de los fabricantes para sellar los teléfonos era la certificación IP68 (resistencia al agua y al polvo). Sin embargo, el rediseño de 2026 está demostrando que es posible mantener niveles aceptables de protección mediante sellos de goma y cierres de presión mecánicos. Si bien los modelos de ultra-gama alta podrían mantener estructuras más cerradas por un tiempo, la transición en la gama media es inminente.
Samsung, por ejemplo, ya estaría adaptando su línea Galaxy A para incorporar carcasas traseras que se retiran con un solo clic, mientras que Apple explora métodos de inducción para soltar la batería sin necesidad de aplicar calor. Este cambio no es solo una victoria ecológica, sino un retorno a la practicidad: volveremos a un mundo donde llevar una batería de repuesto cargada en el bolsillo será, una vez más, una opción real para los usuarios más exigentes.
