En un momento en el que casi todos los fabricantes han ido subiendo precios “por culpa de los componentes”, Apple estaría intentando hacer justo lo contrario: congelar el coste de entrada de sus modelos más caros, al menos en 2026. Según varios analistas, Apple quiere mantener el precio del iPhone 18 Pro a pesar de la crisis de las memorias RAM, algo que solo será posible si consigue recortar costes sin tocar lo que el usuario ve… ni lo que paga.
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Un objetivo ambicioso: mismo precio, más coste por dentro
De acuerdo con el analista Jeff Pu, de GF Securities, Apple se habría marcado como objetivo que el iPhone 18 Pro siga arrancando en 1.099 dólares y el iPhone 18 Pro Max en 1.199 dólares en EE. UU., exactamente igual que la familia iPhone 17 Pro.
El problema es que el contexto no acompaña:
- Los precios de la memoria DRAM han subido con fuerza.
- El almacenamiento NAND también está más caro que hace unos meses.
En otras palabras, hacer un iPhone Pro en 2026 sale más caro que hacer uno en 2025, pero Apple no querría trasladar directamente esa subida al usuario final.
La crisis de la RAM: el enemigo invisible de los precios
La memoria se ha convertido en uno de los grandes culpables del aumento de costes:
- Los modelos Pro suelen llevar más RAM que los estándar.
- Además, son los que ofrecen más almacenamiento interno (hasta el tope de la gama).
Eso significa que cualquier subida en DRAM y NAND pega especialmente fuerte justo en los iPhone Pro, que son los que Apple quiere mantener al mismo precio. Por eso, la compañía estaría centrando buena parte de su estrategia en negociar al máximo con los grandes fabricantes de memoria.
Negociaciones con Samsung y SK Hynix para contener la factura
Según la investigación de GF Securities, Apple está negociando de forma intensa con Samsung y SK Hynix para obtener acuerdos más favorables en chips de memoria.
La lógica es clara:
- La memoria representa una parte muy importante del coste de fabricación de cada unidad.
- Cualquier rebaja cerrada en contrato tiene impacto directo en el margen o en la capacidad de no subir precios.
Pero la memoria no es el único frente. Apple también estaría buscando ajustar costes en la pantalla y en el sistema de cámaras, dos de los componentes más caros de cualquier iPhone Pro.
La idea no es recortar calidad de forma visible, sino optimizar diseño interno, proveedores y procesos para rascar céntimos en todas partes sin que el usuario perciba el tijeretazo.
Analistas alineados: “evitar subir precios tanto como sea posible”
Pu no es el único que apunta en esta dirección. El conocido analista Ming-Chi Kuo también ha señalado que el plan de Apple para el iPhone 18 Pro es claro:
- “Evitar subir precios tanto como sea posible”.
- Mantener los precios de partida “planos” respecto a los iPhone 17 Pro.
Es decir, el mensaje que se lee entre líneas es:
si hay subida, será mínima, y el objetivo número uno es que no la haya.
Con un contexto de inflación, subidas de costes logísticos y componentes más caros, lograr eso sería todo un golpe de efecto frente a otros fabricantes que ya han ajustado sus tarifas al alza.
Qué significaría para el mercado si Apple lo consigue
La presentación de los iPhone 18 Pro está prevista para septiembre de 2026, siguiendo el calendario de siempre. Si Apple logra mantener los precios actuales a pesar de:
- La crisis de las memorias RAM y NAND,
- El aumento generalizado de costes,
- Y la presión por seguir mejorando cámaras, pantallas y rendimiento,
entonces podría presumir de algo que ya casi no se ve en la gama alta: más potencia y más funciones por el mismo precio de entrada.
Además, pondría en una posición incómoda a los rivales Android que han subido precios en los últimos años, y reforzaría la idea de que el usuario de iPhone sabe a qué atenerse cada septiembre, sin sorpresas explosivas en la etiqueta.
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El reto ahora es ver si la hoja de Excel de Cupertino aguanta tanto como sus intenciones.
