En medio del auge de las canciones creadas por inteligencia artificial que imitan voces y estilos de artistas consagrados, Sony Music Group ha anunciado un plan de protección sin precedentes. La compañía ha comenzado a implementar un sistema de marcas de agua digitales e identificadores de metadatos diseñados específicamente para bloquear los motores de rastreo de las grandes tecnológicas.
El objetivo es claro: impedir que los modelos de lenguaje y generadores de audio utilicen el catálogo de Sony para entrenarse sin pagar licencias. En 2026, la industria ya no pide regulación; está construyendo sus propios muros técnicos.

El fin del “entrenamiento gratuito”
La medida de Sony responde a una crisis de derechos de autor que explotó entre 2024 y 2025. El nuevo plan incluye tres pilares técnicos:
- Bloqueo de “Scraping”: Actualización de los términos de servicio para prohibir explícitamente el uso de su música en el desarrollo de cualquier sistema de IA.
- Huellas digitales invisibles: Inserción de códigos en el espectro de audio que, al ser detectados por modelos de entrenamiento, disparan alertas legales automáticas.
- Certificación de autenticidad: Un sistema de etiquetado para que las plataformas de streaming (como Spotify o Apple Music) identifiquen y den de baja instantáneamente versiones generadas por IA que infrinjan la “huella sonora” de sus artistas.
¿Derechos de autor o freno a la innovación?
Esta ofensiva de Sony no es solo una cuestión de dinero, sino de identidad. La compañía busca proteger el “valor humano” detrás de cada composición.
Sin embargo, analistas del sector advierten que este bloqueo masivo podría ralentizar el desarrollo de herramientas de asistencia creativa para músicos independientes que sí desean experimentar con IA de forma legal.

Para el usuario común, esto significa que las aplicaciones de creación de contenido rápido —esas que te permiten hacer una canción de “Bad Bunny cantando ópera”— verán su catálogo de voces y estilos drásticamente reducido en los próximos meses, ya que Sony ha dejado claro que perseguirá legalmente a cualquier desarrollador que ignore estas nuevas restricciones.
