Una tormenta diplomática y mediática sacude la previa de la Cumbre Global de Inteligencia Artificial en India. Según reportes de PGurus, funcionarios de alto rango del gobierno indio aseguran que Bill Gates ha sido retirado de la lista de invitados principales tras las nuevas revelaciones de los “archivos Epstein” que lo vinculan con el fallecido magnate.
Sin embargo, en una movida inusual, la Fundación Gates ha emitido un comunicado oficial insistiendo en que el cofundador de Microsoft sí asistirá al evento. Analizamos este choque de versiones que pone en jaque la presencia de una de las figuras más influyentes del sector tecnológico en el foro más importante de Asia.

Lee también: ¿Qué es el efecto blooming y qué hacen los Smart TV que no son OLED o micro LED?
El factor Epstein y la postura del Gobierno Indio
La controversia surge tras la presión de diversos sectores en India que exigen “estándares éticos rigurosos” para los ponentes en temas de futuro tecnológico. Los informes sugieren que el Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información (MeitY) habría decidido enfriar su relación con Gates para evitar que el escándalo personal del magnate opaque las discusiones sobre ética de la IA y soberanía digital que lidera el país.
Fuentes internas del gobierno citadas en el reporte indican que la invitación oficial fue revocada discretamente, buscando mantener la cumbre centrada en la innovación y no en controversias legales internacionales. Para la administración de Narendra Modi, la Cumbre de IA es una vitrina de prestigio nacional que no puede permitirse distracciones mediáticas de este calibre.

La respuesta de la Fundación: ¿Asistencia confirmada o presión pública?
A pesar de las filtraciones gubernamentales, la Fundación Bill y Melinda Gates mantiene una postura firme. En un comunicado enviado a los medios, aseguran que la agenda de Gates en India permanece intacta y que su participación en las sesiones sobre el uso de la IA para el desarrollo agrícola y la salud pública es prioritaria.
Este “choque de narrativas” plantea dos escenarios posibles:
- Una descoordinación diplomática: Donde diferentes niveles del gobierno indio tienen posturas opuestas sobre la presencia de Gates.
- Una estrategia de presión: Donde la Fundación busca forzar el cumplimiento de la invitación original mediante la confirmación pública de su asistencia.
Lo cierto es que, a pocos días del evento, el nombre de Bill Gates se ha convertido en el centro de una disputa que mezcla la ética corporativa con las repercusiones de uno de los casos judiciales más oscuros del siglo XXI.
