El tablero de la inteligencia artificial ha dejado de ser una disputa puramente técnica para convertirse en una batalla por la identidad cultural. Con el reciente despliegue de Latam-GPT, los usuarios han comenzado a contrastar sus resultados con Grokipedia, la enciclopedia generativa impulsada por el ecosistema de Elon Musk.
Los resultados han encendido el debate: mientras el modelo regional demuestra una comprensión profunda de los matices históricos locales, la IA de Musk ha sido señalada por “borrar” o simplificar en exceso contextos fundamentales para los países latinoamericanos, planteando una seria interrogante sobre quién está escribiendo nuestra historia en la era digital.

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Soberanía digital vs. sesgo algorítmico
La controversia escaló cuando diversos especialistas en historia y sociología compartieron ejemplos de cómo Grokipedia tiende a occidentalizar o ignorar hitos clave del Cono Sur y la región andina. Según el observatorio de IA Ética, el modelo de Musk suele priorizar fuentes en inglés o interpretaciones externas que desdibujan la complejidad de procesos sociales locales. En contraste, Latam-GPT ha sido entrenado con repositorios académicos regionales y prensa local, lo que le permite ofrecer respuestas con una riqueza contextual que sus competidores globales no logran alcanzar.
Esta diferencia no es solo académica; tiene implicaciones prácticas en la educación y la formación de opinión. Para un usuario en Ciudad de México, Bogotá o Buenos Aires, consultar sobre un evento histórico nacional en una IA “extranjera” puede resultar en una visión sesgada que ignora causas y consecuencias fundamentales. Latam-GPT se posiciona así no solo como una herramienta de consulta, sino como un ejercicio de soberanía digital, garantizando que los datos y la memoria de la región no dependan de algoritmos diseñados en Silicon Valley.

El desafío de las fuentes: ¿Quién tiene la última palabra?
Google Discover ha impulsado esta comparativa al mostrar cómo ambas herramientas responden a preguntas sobre figuras históricas o conflictos limítrofes. Mientras Grokipedia apuesta por un tono sarcástico y directo —característico del estilo de Musk—, a menudo sacrifica la precisión por la brevedad. Latam-GPT, por su parte, integra un sistema de citación de fuentes locales que permite al usuario verificar la información, un pilar fundamental del protocolo de rigor que hoy demandan los internautas latinos.
El debate sobre la “IA local” apenas comienza. Expertos de la UNESCO han advertido que el riesgo de que una inteligencia artificial monolítica domine la narrativa histórica es una forma de colonialismo digital. La llegada de modelos entrenados con nuestra propia idiosincrasia es un paso vital para asegurar que, en el futuro, las máquinas no solo hablen nuestro idioma, sino que también comprendan y respeten nuestra historia.
