Internet

Hablemos de prioridades: En Japón prefieren no comer con tal de tener dinero para la Nintendo Switch 2

El gasto en entretenimiento en Japón alcanzó niveles históricos en 2025.

Nintendo Switch 2 - FayerWayer
Nintendo Switch 2 - FayerWayer

En teoría, primero van las necesidades básicas y luego los caprichos. Pero Japón acaba de demostrar que, en plena era del gaming, las prioridades pueden cambiar radicalmente. Las cifras oficiales muestran que en 2025 los hogares japoneses recortaron gasto en alimentos mientras disparaban el gasto en consolas y videojuegos, impulsados por el lanzamiento de la Nintendo Switch 2. En otras palabras: menos comida, más juegos.

Te puede interesar: []

Cuando la inflación aprieta… y la consola nueva manda

La Encuesta de Ingresos y Gastos Familiares del gobierno japonés dejó un titular difícil de ignorar: el gasto en entretenimiento del hogar alcanzó un récord desde que hay registros comparables (2010), y el factor decisivo fue el lanzamiento de la sucesora de la Switch en junio de 2025.

Mientras los precios de alimentos básicos seguían subiendo y los salarios apenas se movían, los hogares hicieron espacio donde pudieron. El dato que resume la situación es contundente: el gasto real en comida cayó un 1,2%, al mismo tiempo que las partidas destinadas a hardware y software de videojuegos marcaban máximos históricos.


El mensaje implícito es claro: si hay que elegir entre ajustar el menú o renunciar a la consola del momento, una parte importante de la población japonesa prefirió apretar el estómago antes que quedarse fuera de la fiesta de lanzamiento.

Nintendo Switch 2: la culpable favorita del país

Las cifras de hardware hablan por sí solas. El gasto promedio por hogar en consolas pasó de unos modestos 616 yenes en 2024 a 2.044 yenes en 2025, más del triple en solo un año. Detrás de ese salto está, sobre todo, la Nintendo Switch 2, que logró vender 17,37 millones de unidades a nivel mundial antes de cerrar 2025, arrastrando consigo al mercado japonés.

El gasto en juegos también se disparó, alcanzando los 2.306 yenes por hogar, otro récord histórico. No se trata solo de comprar la consola, sino de alimentarla con un catálogo potente que justifique la inversión y convierta ese desembolso inicial en cientos de horas de entretenimiento.

Lo curioso es que otras consolas, como PlayStation 5, siguieron vendiendo bien, pero fue la novedad de Nintendo la que se robó el protagonismo y terminó inclinando la balanza.

Imagen de Tokio (Japón). NORZ PATROMIA

Escapismo económico: menos platos, más mundos abiertos

La economía japonesa lleva años peleando con un cóctel poco agradable: salarios estancados, envejecimiento poblacional y subida constante de precios. En ese contexto, los datos de 2025 reflejan algo más profundo que un simple “a la gente le gustan los videojuegos”.

Hay un cambio cultural evidente:ante un entorno económico tenso, muchos consumidores prefieren invertir en experiencias de escape que rinden a largo plazo. Una consola y un par de juegos pueden ofrecer entretenimiento durante meses, incluso años, a un coste por hora muy bajo comparado con otros gastos.

Así, el ocio digital se consolida como refugio frente a la incertidumbre cotidiana. Recortar en comidas “no esenciales” o en productos más caros del supermercado se vuelve, para algunos, un precio asumible si eso permite entrar de lleno en la nueva generación de Nintendo.

Prioridades en 4K: lo que dicen estos números del jugador japonés

El récord de gasto en entretenimiento en 2025 no solo es una anécdota curiosa; también funciona como termómetro social. Muestra a un país donde:

  • El gaming no es un lujo marginal, sino parte central del estilo de vida.
  • La consola de turno puede ser tan importante como renovar el celular o cambiar de televisor.
  • Las marcas con fuerte identidad emocional, como Nintendo, son capaces de doblar el presupuesto familiar a su favor incluso en momentos económicos complicados.

Te puede interesar: []

Al final, el dato más llamativo no es solo que se gastó más en consolas, sino que ese gasto creció justamente cuando el presupuesto en algo tan básico como la comida iba hacia abajo. Es una radiografía brutal, pero muy clara, de las prioridades de consumo en la era del entretenimiento total.

Tags

.

Lo Último