En Apple, los aniversarios funcionan como una excusa elegante para hacer dos cosas a la vez: mirar atrás con cara solemne y, de paso, empujar a la industria hacia adelante. Pasó con el iPhone X en 2017 y ahora vuelve la pregunta inevitable: ¿habrá un “iPhone conmemorativo” por los 20 años del primero?
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La respuesta corta es que podría haberlo, pero la respuesta interesante es otra: quizá la gran revolución visual no llegue a tiempo para la fiesta.
2027 suena a “edición especial”, pero el todo pantalla se resiste
Durante un tiempo, la expectativa era clara: el iPhone del 20 aniversario (2027) debutaría con un frontal completamente todo pantalla, con cámara y Face ID escondidos bajo el panel y sin cortes visibles.
Esa idea se asocia a reportes previos que hablaban de un diseño muy ambicioso, incluso con un enfoque “todo vidrio” y sin recortes.
El problema es que el calendario no se escribe con deseos, sino con rendimientos de fabricación. Y ahí entra el aguafiestas profesional: la hoja de ruta de pantallas.
Dynamic Island: pequeña, persistente y con ganas de quedarse
Ross Young, analista de pantallas (ya retirado), ha reordenado las apuestas: según sus comentarios más recientes, la Dynamic Island reduciría su tamaño, pero no desaparecería en el corto plazo.
En reportes que recogen sus declaraciones, se menciona que esa versión más compacta se mantendría al menos hasta 2027.
Más aún: Young también ha señalado que los iPhone Pro de 2028 seguirían usando un orificio centrado integrado en esa “isla” reducida, en lugar de un frontal completamente limpio. Y, si su cronograma se cumple, el iPhone realmente “sin nada” en pantalla se iría hacia 2030.
Traducción al idioma humano: hay todo pantalla… pero no para ya.

Entonces, ¿qué “podemos esperar” de verdad para el iPhone de 20 años?
Si el iPhone 20 aniversario no es el “monolito sin agujeros” que algunos imaginaban, igual puede traer cambios relevantes. En el escenario más probable, Apple apostaría por una evolución visible pero prudente:
- Una Dynamic Island más pequeña y mejor integrada, lo que da más sensación de pantalla completa sin saltar al vacío técnico.
- Un paso intermedio hacia sensores bajo el panel, pero no necesariamente todos a la vez (Apple suele preferir avances graduales antes del “listo, ahora sí”).
- Ajustes de diseño “de vitrina”: marcos más finos, materiales más llamativos o un enfoque premium que justifique el carácter conmemorativo, aunque el frontal no sea 100% limpio.
Y aquí aparece la carta más interesante.
La jugada iPhone X: un modelo “por encima” del Pro
Una posibilidad que mantiene viva la épica sin romper la línea Pro es que Apple repita el truco de 2017: lanzar un modelo especial de aniversario por encima de la gama Pro, mientras los Pro se quedan con la Dynamic Island (más pequeña) y el “conmemorativo” se reserva algún salto mayor.
Esa lectura encaja con el hecho de que los calendarios de cadena de suministro cambian y Apple, cuando quiere, puede sorprender… pero no suele hacerlo sin un plan de producción sólido.
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En resumen, lo más razonable hoy es esperar una celebración con mejoras visibles, sí, pero no necesariamente el “frontal limpio definitivo”. Apple puede hacer una fiesta enorme sin apagar las luces de la Dynamic Island… todavía.
