Elon Musk es, técnicamente, el hombre más rico del mundo, y eso parece conferirle el poder necesario para hacer lo que quiera con su dinero y sus compañías. Incluida Tesla Motors.
De antaño habíamos visto cómo utilizaba su otra empresa, The Boring Company, para lanzar productos o servicios fuera de lo habitual, como aquel popular lanzallamas.
Pero de un tiempo a la fecha hemos visto cómo Musk ha cambiado su estrategia de mercadotecnia, dejando que los productos y servicios inusuales se sigan vendiendo bajo la marca que los genera.
El primer ejemplo de ello lo tuvimos con la línea de ropa interior oficial de Tesla por allá en el año 2020 y ahora está a punto de repetir el movimiento pero en un rubro aún más inesperado: los restaurantes.
Sí, conjeturan bien: Elon Musk está a punto de iniciarse en el negocio de los restaurante con la marca de sus coches.
Elon Musk quiere un restaurante Tesla donde vayas en tu coche
De acuerdo con un reporte de NBC News, el equipo legal del magnate ha iniciado con todo el papeleo correspondiente en la ciudad de Los Ángeles para abrir un nuevo restaurante retro abierto las 24 horas con autocinema incluido, basado en la marca Tesla.
Desde el pasado 19 de mayo de este 2022, la compañía de vehículos eléctricos habría presentado la documentación necesaria inicial y gracias a ellos conocemos algunos detalles del proyecto.

Está la idea de que sea también un autocinema, que cuente con dos pantallas de cine LED de 540 pulgadas, esta sección del cine tendría más de 200 asientos y 28 estaciones de carga para los vehículos eléctricos.
Además del otro apartado que funcionará completamente como un restaurante en operación las 24 horas del día. Donde los clientes incluso no tendrían que bajar de su auto ya que habría servicio directo hasta sus vehículos.
Lo curioso aquí es que se ha vuelto viral un viejo tuit publicado por el propio Elon Musk en 2018 donde ya hablaba de este proyecto. Al parecer el sujeto nunca perdió la idea:
El siguiente paso por lo pronto es que las autoridades aprueben el proyecto y todo el papeleo ingresado aunque las probabilidades de que sea rechazado serían mínimas.
Se desconoce el diseño final del proyecto, pero se afirma que sería de corte futurista, aunque en la operación emule a los restaurantes clásicos de los años 50 y 60 del siglo XX.
