Grindr, la popular app de citas LGTBQ, desapareció de las tiendas de Apple y Android, en la semana de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Bloomberg reportó la eliminación, que sigue el anuncio del gobierno chino de tomar “medidas enérgicas contra el contenido ilegal, la pornografía y las ‘actividades contranaturales”.
Mientras que la aplicación no está en la App Store de iOS desde el 27 de enero, en las tiendas de Android se desconoce cuándo dejó de existir.

Estas restricciones ocurren en la semana del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing. Como recuerda The Verge, aunque la homosexualidad no es ilegal en el país, las políticas gubernamentales se hacen más intolerantes.
Los censores chinos han reprimido los temas LGTBQ en los medios de comunicación.
The Verge solicitó a Apple alguna luz sobre el tema, pero la compañía no respondió de inmediato.
Sin embargo, la empresa señala en sus políticas que está “obligada a cumplir con las leyes locales, y a veces hay cuestiones complejas sobre las cuales podemos estar en desacuerdo con los gobiernos y otras partes interesadas en el camino correcto”.
Los orígenes de Grindr
Grindr es una red geosocial de citas en líneas para homosexuales y bisexuales, que permite que puedan localizarse y comunicarse con otros. Fue lanzada el 25 de marzo de 2009, con el israelí Joel Simkhai como su impulsor.
En los primeros tres meses, 100 mil usuarios descargaron la aplicación. Actualmente tiene más de 27 millones de usuarios.

El 60% de sus acciones pertenecen a una sociedad china, Beijing Kunlun Tech, con oficinas en Beijing.
Aunque Grindr, la app de citas LGTBQ más reconocida, fue eliminada, quedan muchas más disponibles. Una de ellas es Blued, alternativa local.
Blued fue lanzada en 2012 desde China por Geng Le, y en la actualidad posee unos 40 millones de usuarios en 193 países.
Unos Juegos Olímpicos controversiales
Los Juegos Olímpicos Beijing 2022 se disputarán en la capital china del 4 al 20 de febrero próximos, con 109 eventos en siete deportes (15 disciplinas distintas).
Por las diferencias políticas y económicas entre ambos países, las competiciones contarán con el boicot diplomático de Estados Unidos, lo que implica que aunque vayan los atletas, no irán autoridades políticas.
