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El megacohete SLS de la NASA vuelve a fallar en prueba crítica y sigue retrasándose su viaje a la Luna

La próxima ventana de lanzamiento es del 26 de junio al 10 de agosto.

Malas noticias para los planes de la NASA y el sueño de volver a llevar al hombre a la Luna. El megacohete Space Launch System (SLS, por sus siglas en inglés) ha vuelto a fallar por tercera vez en una prueba crítica.

De acuerdo con lo informado por el sitio web de Xataka, el SLS se ha estancado en un ensayo crítico que consiste en llenar los tanques de combustible y hacer una secuencia de lanzamiento.

Después de tres intentos fallidos, la agencia espacial estadounidense confía en que esta vez logrará sortear esta prueba que ha retrasado el esperado lanzamiento de la misión Artemis 1, que tiene el objetivo de volver a llevar a humanos a la Luna.

Con Artemis, la agencia busca llevar a astronautas estadounidenses a nuestro satélite natural por primera vez en más de 50 años. El SLS es clave para lograrlo, además de que necesitan el cohete para construir la Lunar Gateway, una pequeña estación especial en órbita alrededor de la Luna.

Además, la NASA pretende utilizar el megacohete para habilitar futuros viajes tripulados a Marte. Esa y otras misiones se están complicando de cara al futuro por los sobrecostes y demoras que ha sufrido el programa SLS.

Este sábado 18 de junio, el cohete SLS y la cápsula Orón comenzarán el ‘wet dress rehearsal’ (ensayo general en húmedo), desde la plataforma de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida, según un informe de spacenews.com.

¿En qué consiste el ensayo general en húmedo?

El ensayo general en húmedo durará dos días e involucra a una gran cantidad de ingenieros y técnicos en distintas ubicaciones de la plataforma de lanzamiento.

El equipo del Centro de Control de Lanzamiento del Centro Espacial Kennedy se conectará con el Centro de Control de Misión en el Centro Espacial Johnson (Houston), el Campo Este de la Fuerza Espacial y el Centro de Apoyo de Ingeniería del SLS (Alabama).

Una vez que la cuenta atrás esté en marcha, comenzará la carga de combustible, siguiendo el mismo cronograma que se utilizará el día del lanzamiento de Artemis I. Al mismo tiempo, los controladores probarán los diferentes sistemas del cohete y la nave Orión.

El objetivo del ensayo es probar todas las fases del lanzamiento, incluyendo los informes de condiciones meteorológicas, las esperas planificadas, el acondicionamiento y la recarga de combustible.

El ensayo general en húmedo incluye detener la cuenta atrás 10 segundos antes del momento de lanzamiento simulado, es decir, instantes antes del encendido de motores. Esta prueba es de gran importancia debido a que el director de vuelo podría decidir no continuar con un lanzamiento real si se presenta un problema técnico o meteorológico.

Técnicamente, la NASA logró completar algunos objetivos de la prueba en intentos anteriores, pero solo logró cargar el 49 por ciento del tanque de combustible de oxígeno líquido de la etapa central y el 5% del tanque de hidrógeno líquido. Esto se debió a un problema en una válvula de retención defectuosa en la etapa superior del cohete y una fuga de hidrógeno en el mástil de servicio de cola.

Si todo sale bien, el cohete y la cápsula volverán al edificio de ensamblaje de vehículos (VAB, por sus siglas en inglés). Allí, los técnicos retirarán una serie de sensores incluidos específicamente para el ensayo y que no son necesarios para la misión real y realizarán las verificaciones finales.

La próxima ventana de lanzamiento es entre el 26 de junio y el 10 de agosto, período en el que podría despegar el SLS, pero expertos como el administrador asociado de la NASA, Jim Free, cree que es muy pronto. La siguiente ventana inicia el 23 de agosto y finaliza el 6 de septiembre.

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