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Estudio científico descubre el amoniaco nunca detectado en Neptuno y Urano

A los científicos les costaba comprender el proceso de formación de estos dos planetas, por la falta de este componente.

Históricamente, los científicos que estudian el comportamiento de los planetas del sistema solar, han tenido dudas con el proceso de formación de dos cuerpos rocosos en específico. Se trata de Neptuno y Urano. Explican los expertos que para que dos mundos crezcan en el universo, un elemento es fundamental en todo el mecanismo: el amoniaco.

Este importante componente de formación de planetas, nunca ha aparecido en las mediciones que los astrónomos realizan de las atmósferas, desde la tierra con los observatorios en infrarrojo. Entonces se preguntaban: ¿Qué pasa con el amoniaco de Neptuno y Urano? ¿Dónde está?

A lo largo de los años, comenzaron a surgir teorías que indicaban que estos dos mundos habían tenido un proceso de formación diferente. Explica el portal Slash Gear que los científicos no comprendían la falta de este componente, a pesar del abundante metano detectado. Por lo tanto, siempre los categorizaron como mundo especiales, con proceso de nacimiento pobre en amoniaco.

Sin embargo, un reciente estudio liderado por un científico llamado Tristan Guillot, muestra que el amoniaco ha estado escondido todo este tiempo. El investigador presentó su trabajo en Europlanet Science Congress (EPSC) 2021. Y específica que el componente se encuentra en una especie de bolas de hongo; frase con la que se refieren a unas agrupaciones de granizos gigantes y fangosos hechos de una mezcla de amoníaco y agua.

Entonces, este proceso detectado en Júpiter, muestra que las bolas de hongo podrían ser altamente efectivas para transportar amoníaco a las atmósferas de los gigantes de hielo, ocultando el gas de la detección debajo de nubes opacas.

Sonda espacial Juno

La sonda espacial Juno, que se dedica principalmente al estudio de Júpiter, ha centrado su atención en Urano y Neptuno. Por lo tanto, confirmó lo que los científicos ya habían detectado desde la Tierra: la falta de amoniaco en las atmósferas de estos dos vecinos.

No obstante, durante sus observaciones al gigante gaseoso, fue que notaron este proceso de las bolas de hongo, que llevan el componente hacia el interior de los planetas. Y por su determinada ubicación, las nubes no permiten que salten las alarmas en los radares terrícolas.

Sin muchos rodeos, Guillot dice: “La nave espacial Juno ha demostrado que en Júpiter, el amoníaco está presente en abundancia, pero en general mucho más profundo de lo esperado, gracias a la formación de bolas de hongo. Muestro que lo que hemos aprendido en Júpiter se puede aplicar para proporcionar una solución plausible a este misterio. en Urano y Neptuno”.

Además añade: “La química termodinámica implica que este proceso es aún más eficiente en Urano y Neptuno, y la región de la semilla del hongo se extiende y ocurre a mayores profundidades. Por lo tanto, es probable que el amoníaco simplemente esté escondido en las atmósferas profundas de estos planetas, más allá del alcance de los instrumentos actuales”.

Estas declaraciones del científico Tristan Guillot, emitidas en su estudio presentado en el congreso mencionado, fueron rescatadas por una publicación de Phys Org.

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