Para millones de jugadores, Xbox no era solo una consola: era Phil Spencer saliendo a presentar juegos con calma absoluta mientras todo ardía alrededor. Después de casi 40 años en Microsoft, el ya mítico director de Xbox ha decidido jubilarse y dejar la compañía, cerrando uno de los capítulos más largos e influyentes en la historia de la marca.
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El golpe no llega solo. Sarah Bond, presidenta de Xbox y figura clave en los últimos años, también deja su cargo tras presentar su dimisión.
Dos salidas de este calibre, al mismo tiempo, son algo más que un movimiento interno: son el inicio de una reconfiguración profunda en cómo Microsoft entiende y dirige su negocio de videojuegos.
Con Xbox en plena transición hacia servicios, nube y ecosistema multiplataforma, la pregunta obvia es: ¿quién toma ahora el control del barco?
Asha Sharma y Matt Booty: los nuevos mandos del mando
Microsoft no tardó en mostrar el nuevo organigrama. Asha Sharma será la nueva presidenta de Microsoft Gaming, mientras que Matt Booty asciende a director de contenido de Xbox, tras haber liderado Xbox Game Studios.
Sharma venía ocupando el rol de presidenta de producto de CoreAI, la división que empuja buena parte de la estrategia de inteligencia artificial dentro de la empresa.
No es una recién llegada: trabajó en Microsoft en el área de marketing, se marchó en 2013 para irse a Meta como vicepresidenta de producto e ingeniería, y regresó en 2024 justo cuando la IA comenzó a colarse en todos los rincones de la compañía.
Satya Nadella, CEO de Microsoft, ha querido despejar dudas: aunque no sea tan “perfil gamer” como Spencer, Sharma tiene experiencia profunda en plataformas, crecimiento de productos y videojuegos, y la ve como pieza clave para el futuro de la división.
Matt Booty, por su parte, será el encargado de que todo lo que lleve el logo de Xbox —juegos propios, estudios, franquicias— tenga rumbo claro y una estrategia coherente.
En su primer mensaje al equipo, Sharma dejó claro por dónde van los tiros:“Renovaremos nuestro compromiso con nuestros fans y jugadores de Xbox, quienes han invertido con nosotros durante los últimos 25 años… comenzando por la consola que nos ha dado forma”.
Es decir, mucho servicio, mucha nube, mucha IA… pero sin olvidarse de la consola física que sostiene la marca desde el principio.
La retirada de Phil Spencer: planeada, no improvisada
Aunque desde fuera parezca una salida repentina, Spencer llevaba tiempo cocinando su marcha. Según él mismo explicó internamente, ya en otoño de 2025 comentó a Satya Nadella su intención de “dar un paso atrás y empezar un nuevo capítulo”.
Desde entonces, la transición se ha planteado con calma: reordenar equipos, buscar sucesores y asegurar que Xbox no se queda sin timón justo cuando más competencia hay. En su mensaje de despedida, Spencer definió Xbox como algo más grande que un producto:
“Xbox siempre ha sido más que una empresa. Es una comunidad vibrante de jugadores, creadores y equipos que se preocupan profundamente por lo que creamos y cómo lo hacemos”.
También tuvo palabras especiales para Sarah Bond, a quien atribuye un papel clave en la expansión de Xbox Game Pass, el juego en la nube y varios lanzamientos de hardware recientes.
Aunque su jubilación será efectiva el 23 de febrero, Spencer no desaparecerá de un día para otro: seguirá como asesor hasta verano, ayudando a Sharma y Booty en esta transición. Es la manera de evitar un “corte en seco” en plena reestructuración.

Un legado difícil de igualar (y muchas expectativas para lo que viene)
Con su salida, Phil Spencer deja una herencia complicada de replicar: rescató la marca tras la crisis de Xbox One, impulsó Game Pass, apostó por la retrocompatibilidad y por llevar los juegos de Xbox a más pantallas que nunca. No todo han sido decisiones populares, pero su etapa redefinió lo que significa “ser Xbox”.
Matt Booty, en su propio mensaje al equipo, lo resumió con claridad:“Todos nuestros juegos se han beneficiado de su apoyo fundamental”.
Ahora se abre una etapa distinta, mucho más marcada por la IA, la integración con el resto de Microsoft y la expansión a servicios globales. Los jugadores miran con lupa: quieren grandes juegos, claro, pero también una visión que mantenga la identidad de Xbox en medio de tanta transformación.
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Lo único seguro es que se cierra una era y empieza otra completamente nueva. El “tío Phil” deja el escenario, y la pelota queda en manos de Asha Sharma, Matt Booty y compañía.
Toca ver si el próximo gran logro de Xbox será convencer al público de que el cambio de mando no significa perder la esencia que los hizo quedarse todos estos años.