Si pensabas que los periféricos ya lo habían inventado todo, Anbernic llega para demostrar que todavía hay espacio para lo inusual.
La compañía —famosa por sus consolas de emulación— está expandiendo su ecosistema con un controlador que no solo destaca por su ergonomía, sino por su capacidad de monitorear tu salud en tiempo real mientras sostienes el mando.

Tecnología biométrica en tus manos
El sensor de ritmo cardíaco está ubicado estratégicamente en una de las zonas de contacto de la palma de la mano. A diferencia de un reloj inteligente o una banda elástica, este mando captura las pulsaciones de forma pasiva mientras juegas.
¿Para qué sirve realmente esto?
- Monitoreo de estrés: Ideal para jugadores que quieren saber qué tan “al límite” están en juegos competitivos o de terror.
- Biofeedback en el juego: Aunque todavía está en fase temprana, esta tecnología abre la puerta a que los juegos reaccionen a tus nervios (por ejemplo, que el apuntado tiemble más si tu corazón va a mil).
- Salud preventiva: Una alerta visual en el mando o en la pantalla podría avisarte si es momento de tomar un descanso tras una sesión demasiado intensa.
Un diseño fiel al estilo Anbernic
A pesar de la inclusión del sensor, el mando no sacrifica lo que ha hecho grande a la marca: la calidad de construcción. El dispositivo mantiene la estética clásica que recuerda a los mandos de consolas retro pero con sticks analógicos de alta precisión y gatillos con efecto Hall para evitar el molesto drift.

Además, se espera que este mando sea compatible no solo con las consolas de la propia Anbernic, sino también con PC, Android e incluso iOS, convirtiéndose en un periférico versátil para cualquier plataforma.
¿El futuro de los eSports?
Este movimiento de Anbernic podría marcar una tendencia. En el mundo del streaming y los eSports, mostrar el ritmo cardíaco en pantalla se ha vuelto muy popular. Con este mando, los creadores de contenido no necesitarán dispositivos adicionales; el mismo control que usan para jugar enviará la telemetría de su corazón directamente a la transmisión.
