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Ojo: si vas a comprar un PC o notebook de bajo costo evita la memoria eMMC

A toda costa.

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A la hora de adquirir un portátil o mini PC, no deberíamos basarnos únicamente en el precio del dispositivo, a menos que queramos lamentarlo poco después. Además de la cantidad de memoria RAM, es crucial prestar especial atención a la unidad de almacenamiento.

Muchos notebooks económicos y mini PC, en lugar de incluir una unidad de almacenamiento SSD (unidad de estado sólido), vienen equipados con una tarjeta eMMC como su unidad principal.

El principal motivo detrás de esta elección es el costo, ya que las tarjetas eMMC son considerablemente más económicas que las unidades SSD, aunque ambas sean tecnologías de memoria flash.

Sin embargo, esta elección conlleva una serie de desventajas. Por eso, siempre que sea factible, se recomienda invertir un poco más para adquirir un equipo que cuente con un SSD en lugar de una eMMC.

Diferencias entre SSD y eMMC

Aparte de la diferencia en el costo (que permite la producción de dispositivos más económicos), la velocidad de lectura y escritura es otra de las diferencias significativas entre SSD y eMMC.

Las unidades SSD ofrecen velocidades de transferencia de datos entre 250 y 500 MB/s, mientras que las tarjetas eMMC, en el mejor de los casos, alcanzan velocidades entre 125 y 250 MB/s.

Otra distinción clave es la capacidad de almacenamiento. Mientras que los SSD están disponibles con capacidades de hasta 4 TB, las eMMC se limitan a 256 GB como máximo, lo que resulta una limitación importante para almacenar grandes cantidades de datos.

Es esencial conocer estas limitaciones de capacidad, especialmente en el caso de las eMMC, ya que suelen estar soldadas a la placa, lo que impide su reemplazo por una unidad de mayor capacidad. Por otro lado, los SSD pueden ser reemplazados por otros de mayor capacidad si necesitamos más espacio.

Las unidades eMMC son mucho más compactas que los SSD, lo que las hace ideales para portátiles pequeños y económicos, como los Chromebooks, y mini PC. Además, consumen mucha menos energía que los SSD tradicionales, siendo perfectas para dispositivos con menor capacidad de rendimiento.

Aunque las unidades eMMC suelen encontrarse en equipos de gama baja, también son comunes en dispositivos móviles económicos.

Por otro lado, los dispositivos de gama alta han adoptado hace tiempo las memorias flash UFS, que ofrecen una mayor velocidad de lectura gracias a su arquitectura SCSI, permitiendo lectura y escritura simultáneas, a diferencia de las eMMC que realizan estas tareas de forma secuencial.

En resumen, las unidades eMMC se asemejan a los antiguos discos duros, mientras que las unidades UFS se equiparan a los SSD en computadoras.

La mayoría de los mini PC y Chromebooks del mercado emplean almacenamiento eMMC y se pueden adquirir por poco más de 200 euros.

Sin embargo, si invertimos un poco más en un modelo con SSD, tendremos la posibilidad de expandir el espacio de almacenamiento en el futuro, además de obtener una mayor velocidad de transferencia de datos, aspecto crucial para muchos usuarios al elegir un nuevo equipo.

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