Ciencia

Ni Ébola ni COVID-19: La ciencia detrás del Virus Hanta Andes y por qué el pánico en Colombia y Ecuador es infundado

La barrera del miedo. Desmontando los mitos de la “nueva pandemia” de Hantavirus en Latinoamérica.

En las últimas semanas, mientras el brote en el Atlántico Sur mantiene a la comunidad científica en alerta, una segunda “epidemia” ha comenzado a propagarse en los medios digitales de Colombia y Ecuador: la del miedo. Plataformas de noticias locales han recurrido a comparaciones extremas, citando la letalidad del Ébola o sugiriendo una “transmisión aérea masiva” similar a la del COVID-19 para capturar clics.

Esto a raíz de la alarma mundial por casos de Hanta Virus Andes (ANDV) en el crucero MV Hondius.

Sin embargo, los datos técnicos de las autoridades sanitarias chilenas —quienes llevan décadas liderando la investigación de la cepa del Virus Hanta Andes— cuentan una historia muy diferente.

Lee también: ¿El nuevo COVID? Por qué el Virus Hanta Andes está aterrorizando a Latinoamérica este 2026


El Hanta causa el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), una afección respiratoria/cardíaca, no una fiebre hemorrágica sistémica como el Ébola. Ese es un primer punto.

crucero MV Hondius hantavirus
crucero MV Hondius hantavirus Un barco de abastecimiento proporciona combustible al crucero MV Hondius, fondeado desde el domingo en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife), en presencia de una lancha de Salvamento Marítimo (i). EFE/Miguel Barreto

Opinión experta

La Dra. María Luz Endeiza, infectóloga y académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que el virus Andes es una variante del hantavirus identificada originalmente en la Patagonia y corresponde a una cepa distinta de las detectadas en otras partes del mundo.

Dentro de los hantavirus existen variantes encontradas según zona geográfica. El que se describe como los primeros casos de hantavirus en Chile y Argentina, generalmente la zona patagónica, aunque puede extenderse hasta un poco más arriba, es la variante que se denominó Andes, porque genéticamente correspondía a una nueva variante distinta de las que están en Asia, Europa o Estados Unidos”, comenta.

La principal exposición al virus ocurre en sectores rurales o boscosos, especialmente al manipular leña, limpiar cabañas cerradas o remover escombros donde hayan estado roedores silvestres.

El animal que transmite esta enfermedad es el ratón de cola larga, cuyo nombre científico es Oligoryzomys longicaudatus, el cual es un roedor que generalmente no está en zonas urbanas, sino que más bien en sectores rurales.

La experta explica que cuando este pequeño animal defeca u orina, “sobre todo en montañas de leña o en lugares apartados como bosques, ahí queda el virus. Se mantiene por un tiempo y se aeroliza cuando uno moviliza estas montañas de leña o hace aseo”.

¿Y en el caso del crucero?

Aunque existen registros de transmisión entre personas asociados a esta variante, la académica de la Uandes recalca que se trata de eventos excepcionales: “La transmisión entre humanos se ha documentado desde hace muchos años por un brote que ocurrió en Argentina con el virus Andes, pero es extremadamente rara”.

Ahora, uno de los desafíos de esta enfermedad es que puede tardar varias semanas en manifestarse. De hecho, en promedio, un mes desde la fuente de contagio hasta que uno inicia los síntomas.

La académica y experta en salud publica Noelia Barrera de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello explica que “esta transmisión se asocia principalmente a lo que definimos como contacto estrecho. Es decir, personas que han tenido una interacción directa, prolongada y cercana con un caso confirmado o sospechoso, generalmente en espacios cerrados. Esto incluye convivir en la misma habitación, compartir espacios por varias horas, contacto con secreciones respiratorias como saliva o tos, o brindar cuidados sin las medidas de protección adecuadas”.

En un contexto como un crucero y espacio comunes donde existe alta densidad de personas y espacios compartidos, el manejo debe ser inmediato. “Ante un caso sospechoso, se recomienda el aislamiento precoz del paciente, uso de mascarilla, implementación de elementos de protección personal por parte del equipo, y la identificación y monitoreo de todos los contactos estrechos durante el período de incubación”, recomienda la académica.

Pese a aquello, hay que reiterar que la tasa de transmisión del Hanta Andes “de persona a persona” es considerada baja según las autoridades chilenas. Se da más el contagio por contacto con el animal o sus heces en sectores rurales, como se muestra en las siguientes tablas del Ministerio de Salud de Chile con datas entre 2020 y 2025.

Tipo de exposición al Hanta Virus entre 2020 y 2025 en Chile. - Minsal
Tipo de exposición al Hanta Virus entre 2020 y 2025 en Chile. - Minsal

El mito de la “Pandemia Aérea” vs. realidad clínica

La mayor preocupación de los usuarios en el norte de Sudamérica es la posibilidad de un contagio por proximidad casual. Es vital entender la mecánica biológica del virus para no caer en el pánico:

  • No es COVID-19: A diferencia del SARS-CoV-2, que se propaga mediante aerosoles que flotan en el aire, el Hanta Cepa Andes requiere un contacto estrecho y prolongado en espacios cerrados y sin ventilación (factor que habría sido clave en el crucero).
  • No es Ébola: Aunque la letalidad en Chile ha subido al 33% este 2026, la tasa de ataque (la capacidad de contagiar a otros) es bajísima. El Ébola se transmite por fluidos corporales de forma mucho más agresiva; el Hanta sigue siendo, primordialmente, una zoonosis que solo excepcionalmente salta entre humanos.

El reporte desde el epicentro (Fuentes chilenas)

Expertos del Instituto de Salud Pública (ISP) y del Ministerio de Salud de Chile, quienes monitorean el brote actual, enfatizan que la transmisión interhumana es una anomalía específica de la variante Andes y no una invitación a una pandemia global.

El riesgo para países como Colombia o Ecuador es prácticamente nulo en términos de contagio comunitario. La cepa Andes necesita condiciones ambientales y de convivencia muy específicas que no se dan en encuentros casuales, se señala en informes técnicos desde Santiago.

Finalmente, la Dra. Endeiza recalca que el principal factor de riesgo sigue siendo la exposición a ambientes contaminados. “Las personas que trabajan en el campo, en la leña, movilizando escombros o en la limpieza de matorrales” (en las zonas de chile y Argentina mencionadas) son quienes tienen mayores probabilidades de contacto con esta infección.

El número de casos habitual en Chile de Hanta Virus es bajo, es improbable que se transforme en una pandemia. - Ministerio de Salud de Chile
El número de casos habitual en Chile de Hanta Virus es bajo, es improbable que se transforme en una pandemia. - Ministerio de Salud de Chile

Tabla: Comparativa de transmisibilidad y riesgo

VirusModo de TransmisiónTasa de Ataque (R0)Riesgo de Pandemia
Hanta (Cepa Andes)Contacto estrecho/prolongado (fluidados/saliva).< 1 (Muy bajo)Localizado / Nulo
COVID-19Aerosoles / Aire.2 - 5 (Muy alto)Global / Inmediato
ÉbolaSangre / Fluidos directos.1.5 - 2.5 (Moderado)Regional / Contenido

El peligro del “Clickbait” sanitario

Medios que buscan el impacto rápido han utilizado términos como “virus asesino” o “amenaza continental”. Esta narrativa no solo genera ansiedad innecesaria en poblaciones donde el virus no está presente, sino que desvía la atención de la verdadera prevención: el manejo de roedores en zonas rurales del Cono Sur.

En FayerWayer abogamos por el uso de la tecnología de datos para informar, no para alarmar. La secuenciación genómica que se realiza en Chile confirma que, aunque el virus es letal para el individuo contagiado, su estructura molecular no le permite, hasta hoy, una propagación masiva en espacios abiertos o vuelos internacionales.

No es el próximo Covid19: Aunque hay que estar atentos a cómo se monitorea

La barrera más difícil de romper en este 2026 no es la del virus, sino la de la desinformación. Mientras la tecnología satelital ayuda a los científicos a rastrear el brote real en el sur, el resto de Latinoamérica debe confiar en la evidencia: el Virus Hanta Andes es una amenaza seria para quienes habitan o visitan zonas rurales de contagio, pero no es la “próxima pandemia” que algunos titulares pretenden vender.

La ciencia es clara: precaución en el sur, calma en el norte. Seguiremos priorizando el dato duro frente al morbo, porque en tiempos de crisis, la mejor tecnología es la verdad.

Énfasis en el número de casos

Chile, siendo uno de los países que más ha tratado este virus, deja claro que esto no es un virus masivo: NO ES UNA PANDEMIA. Miremos los números:

  • 2025: Se confirmaron 44 casos con ocho fallecidos (18% de letalidad).
  • 2019-2024: El promedio se ha mantenido generalmente bajo los 70 casos anuales
El número de casos habitual en Chile de Hanta Virus es bajo, es improbable que se transforme en una pandemia. Pero los contagios si presentan una alta letalidad. - Ministerio de Salud de Chile
El número de casos habitual en Chile de Hanta Virus es bajo, es improbable que se transforme en una pandemia. Pero los contagios si presentan una alta letalidad. - Ministerio de Salud de Chile

Situación actual y contexto (2026):

  • Casos 2026 (al 06/05/2026): 39 confirmados.
  • Fallecidos 2026: 13 fallecidos.
  • Letalidad: La letalidad ha mostrado un aumento en 2026, lo que preocupa a las autoridades sanitarias.

Aún así, no reúne las condiciones para ser una pandemia.

Desmitificando el Hanta para el lector del norte

¿Puedo contagiarme si un pasajero del crucero viaja en mi mismo avión?

Es extremadamente improbable. El contagio requiere una exposición íntima o compartir aire reciclado en espacios muy pequeños por muchas horas sin protección. Los protocolos de las aerolíneas y el monitoreo de la OMS ya tienen estas rutas bajo control.

¿Existe una vacuna?

Actualmente no hay una vacuna comercial disponible, pero en Chile se utilizan tratamientos avanzados como el plasma de supervivientes, que ha demostrado reducir la mortalidad de forma significativa.

¿Por qué se habla tanto de esto ahora si no hay casos en Colombia y Ecuador?

Por el factor “exotismo” y la alta letalidad reportada en Chile. Es un tema que genera tráfico, pero la realidad epidemiológica indica que el riesgo para la región andina del norte es mínimo.

Tags

.

Lo Último