Investigadores de la Universidad de Cambridge han demostrado cómo los cometas pueden transportar los elementos moleculares necesarios para la vida a los planetas, tal como se teoriza que pudo haber sucedido en la Tierra.
Para que los cometas liberen material orgánico, deben viajar a velocidades relativamente lentas, inferiores a los 15 kilómetros por segundo. A velocidades más altas, las moléculas fundamentales no sobrevivirían debido a la velocidad y temperatura del impacto que las rompería.
Los sistemas planetarios muy compactos, como los que orbitan en torno a una estrella, son considerados lugares probables donde los cometas podrían viajar a la velocidad adecuada. En estos sistemas, los cometas podrían “rebotar” de la órbita de un planeta a otro, disminuyendo su velocidad.
Cuando un cometa se mueve lo suficientemente lento y choca contra la superficie de un planeta, libera moléculas intactas que los investigadores creen son precursores de la vida.
¿Permitieron la vida en la tierra?
Este nuevo estudio, publicado en Proceedings of the Royal Society A, sugiere que estos sistemas podrían ser áreas prometedoras para buscar vida más allá de nuestro sistema solar si la llegada de cometas es crucial para el origen de la vida.
Los cometas son conocidos por contener componentes básicos para la vida, como aminoácidos y vitamina B3, como se demostró en el análisis de muestras del asteroide Ryugu en 2022. Además, contienen cantidades significativas de cianuro de hidrógeno (HCN), otra molécula crucial.
La resistencia del HCN a altas temperaturas sugiere su capacidad para sobrevivir a la entrada atmosférica y permanecer intacto.
Richard Anslow, del Instituto de Astronomía de Cambridge, señala que estas moléculas podrían haber contribuido al origen de la vida en la Tierra, lo que posiblemente podría ser aplicable a otros planetas en la galaxia.
Los investigadores no afirman que los cometas sean esenciales para el origen de la vida en la Tierra o en otros planetas, sino que intentan delimitar los tipos de planetas donde los cometas podrían transportar con éxito moléculas complejas como el HCN.
En el sistema solar, la mayoría de los cometas están en el cinturón de Kuiper y pueden ser atraídos hacia el interior del sistema solar por la gravedad de Neptuno y Júpiter.
Sin embargo, los científicos querían entender qué tipos de cometas, viajando a qué velocidades, podrían liberar moléculas prebióticas intactas en planetas similares a la Tierra.
Utilizando modelos matemáticos, los investigadores concluyen que los cometas podrían liberar estas moléculas precursoras de la vida, pero solo en circunstancias específicas.
Por ejemplo, los planetas cercanos en sistemas compactos tienen más probabilidades de interactuar con cometas y capturarlos, lo que podría ser crucial para la entrega de moléculas prebióticas.
En contraste, los sistemas con estrellas de menor masa presentan desafíos adicionales debido a las velocidades más altas y la menor probabilidad de interacciones con cometas.
Los planetas en órbita alrededor de estas estrellas podrían experimentar más impactos de alta velocidad, lo que podría representar dificultades únicas para la vida en esos entornos.
