Durante el primer semestre de 2023 hemos podido comprobar el ritmo desmedido con el que han crecido los sistemas de Inteligencia Artificial generativa, gracias a plataformas como ChatGPT, Midjourney y Google Bard, entre muchas otras.
En el futuro inmediato vemos un horizonte donde múltiples compañías intentarán entrar a este mercado cada vez más saturado, con sus propios sitios, basados o no, en IAs ya establecidas, como la OpenAI, o impulsando sus propios proyectos, como lo hace Adobe con su sistema especial para diseño gráfico y producción audiovisual.
Bajo dicho escenario algunos países han decidido no quedarse atrás y entrar de lleno a esa misma carrera, donde desean que la Inteligencia Artificial sea el eje de las supercomputadoras del futuro.
Japón desde hace años ha trabajado bajo justo esa filosofía y ahora han anunciado que darán un nuevo paso en esa dirección con el desarrollo de un nuevo ordenador mucho más potente que Fugaku, aquella bestia que en su momento analizó el Covid-19.
Por qué Japón apuesta todo por una supercomputadora impulsada por Inteligencia Artificial
Desde Nikkei Asia llega el reporte de que el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI, por sus siglas en inglés) de Japón presentará una nueva supercomputadora basada en el uso de sistemas de Inteligencia Artificial Generativa (IA) a través de su laboratorio afiliado del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industriales Avanzadas (AIST).
Dicha institución desarrollará este superordenador que entraría en acción este año 2024 y tendría una capacidad de procesamiento que apunta a ser aproximadamente 2,5 veces mayor que la de Fugaku.

El METI sería igual el principal responsable del financiamiento de la computadora que invertirá una cifra equivalente aproximadamente cercana a los USD $226 millones de dólares.
Si todo sale bien con el proyecto Japón estaría a la punta con una sistema potente de procesamiento de datos que estaría a la par de la tecnología más avanzada en dicho terreno de OpenAI y Google.
Solo que en este caso la supercomputadora de Japón podría ser utilizada para proyectos o labores propias de vital importancia para el gobierno del país.
Por un lado el ordenador podría procesar volúmenes considerables de datos, pero también podría enfocar su potencia a cuestiones de análisis de financiero público o asuntos de seguridad nacional.
Es así como en la visión sobre el futuro de Japón se percibe como algo casi indispensable contar con este tipo de tecnología a disposición de cada gobierno.
Sobra decir que muchas naciones de América Latina estarían completamente fuera de esa posibilidad.
