Ciencia

La falta de helio y medios de contraste yodados amenazan la salud de la población

Producto de la pandemia de Covid-19 y la guerra entre Rusia y Ucrania, el suministro mundial de helio ha disminuido significativamente.

Helio

A todos nos fascinan los globos y ver cómo estos vuelan libres hacia el cielo, de la misma manera que nos gusta reír con los cientos de videos graciosos que hay en internet de personas hablando con voz chillona, como la de las recordadas Alvin and theChipmunks. Pero tal vez la gran mayoría desconoce que esto se produce gracias al uso de un gas denominado helio.

Si bien el helio es el segundo elemento más abundante del universo, en la Tierra la situación es bastante diferente, ya que como no hay forma de producirlo artificialmente, sólo se puede procesar como un subproducto de la extracción de gas natural. Esto es una gran limitante, considerando que sus reales usos van mucho más allá de su íntima historia con las fiestas infantiles.

Entre los miles de procesos que requieren de este gas se encuentran la criogenia, el enfriamiento de detectores infrarrojos y reactores nucleares y su utilización en los monitores para detectar radiación en actividades antiterroristas. También se usa para inflar dirigibles militares y meteorológicos, en la limpieza de desechos de combustible potencialmente explosivos en los cohetes de la NASA y, en la refrigeración de imanes superconductores aplicados en los equipos de imágenes de resonancia magnética, entre otros.

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El último punto mencionado resulta bastante sensible y hoy se enfrenta a una situación de escases mundial de helio y otros elementos como los medios de contraste yodados, lo cual ha puesto en alerta y tiene muy preocupado al mundo médico y científico.

Muchos procesos y poco helio

El helio es un elemento no renovable que, como se mencionó, no es posible producir de manera artificial y lamentablemente se está agotando. Importantes reservas de este gas se encuentran en Estados Unidos, Rusia y Sudáfrica, pero además del gran incendio de la planta del Este de Rusia que paralizó su extracción, la guerra con Ucrania ha reducido la exportación de este valioso elemento.

El helio en su forma líquida es necesario para el funcionamiento de los resonadores magnéticos, porque en ese estado es el elemento más frio de la Tierra; por lo tanto, es capaz de permitir que la corriente funcione adecuadamente en estos equipos. Se dice que más o menos el consumo de helio en resonancias es del 20% a nivel mundial, pero en Estados Unidos este número llega a un 31%. La escases y otros factores como la guerra entre Ucrania y Rusia, han hecho que las reservas sean muy limitadas, por lo que el precio del helio ha subido 30% aproximadamente en los últimos años”, señala Pamela Fuentes, Clinical Application Specialist CT – MR de Philips Health Systems Pacific.

Asimismo, la especialista de Philips agrega que “si bien todavía no ha pasado, va a llegar un punto en que el helio va a ser tan escaso que probablemente habrá un número importante de equipos que tendrán que parar, y eso significa tiempos de espera mayores para los pacientes que requieran realizarse exámenes”.

En ese sentido y actuando rápidamente, varias compañías se han abocado a la generación de nuevas tecnologías que permitan disminuir el uso de este valioso gas en la operación de equipos de resonancia magnética. “Philips por ejemplo ha desarrollado la tecnología BlueSeal, la que utiliza 0,5% del helio requerido por la mayoría de estos equipos. Por lo general se necesitan 1.500 litros de helio para operar un resonador magnético, pero con esta innovación se usan sólo 7 litros para un correcto y normal funcionamiento. Ello se logra gracias a un sistema completamente sellado, que impide que el helio se pueda fugar y por tanto nunca más se tiene que volver a cargar, lo que también aporta un menor costo de mantención para el centro médico”, comenta Pamela Fuentes.

Medios de contraste, una encrucijada a resolver con tecnología

Otro grave y silencioso problema que enfrenta el sector salud a nivel mundial, es la escases de medios de contraste yodados, sustancia que se utiliza en la realización de exámenes como tomografías computarizadas y escáneres. Si bien en este caso el inconveniente no está relacionado a su extracción, si ha tenido conflictos industriales en el proceso de síntesis molecular, lo que se ha visto agravado por el cierre de plantas productivas a causa de la epidemia mundial de Covid-19.

Marcelo Castro, médico radiólogo y jefe de Imágenes de Clínica Indisa, indica que “es importante destacar que hay dos tipos de medios de contraste, los que se ocupan en escáner y los empleados en resonancia magnética. Los que más se utilizan son los primeros, que en este caso son a base de yodo, ya que este elemento permite delimitar mejor las estructuras anatómicas, lo que implica ver cómo se irrigan los órganos y los vasos, permitiéndonos diferenciar hallazgos normales de los de origen patológico. En el caso de las resonancias magnéticas, se emplea gadolibnio”.

Actualmente los medios de contraste yodados son de suma importancia para el sector salud, ya conforman una herramienta fundamental para mejorar el proceso de diagnóstico médico y aumentar el rendimiento de los tomógrafos y escáneres. De esta manera, el 50% de los escáneres de cerebro o sistema nervioso requieren de medios de contrate yodados, el 30% de los estudios de escáner de tórax y el 80% de los análisis de abdomen y pelvis. “Cuando uno le pide un escáner al paciente, más o menos en la mitad del escáner se debe utilizar el medio de contraste, con el objetivo de mejorar el rendimiento del equipo de imágenes. Yo como médico puedo hacer un escáner sin contraste, pero no será tan preciso y certero como si lo estuviéramos utilizando”, puntualiza Marcelo Castro.

Y agrega que “el uso de contraste es un requerimiento básico e indispensable para el diagnóstico clínico en radiología. No podemos prescindir de su utilización, porque eso se traduce en una importante baja en el rendimiento del diagnóstico. En todo caso, advierte que “los medios de contraste yodados no son inocuos para el paciente, ya que estos pueden desarrollar una reacción alérgica grave. Y aquellos con algún tipo de daño renal o hipertensos crónicos son de especial cuidado, ya que el uso de estos elementos les puede alterar más el riñón y llevarlos a que terminen con una insuficiencia renal aguda”.

Frente a esta problemática, las nuevas tecnologías han permitido la incorporación de equipos que permiten que los pacientes utilicen menores cantidades de medios de contraste, ya que son más rápidos y eficientes. “Mientras más rápido es el equipo, el estudio dura menos, permitiendo reducir el tiempo que el medio de contraste se encuentra circulando por el organismo. Por otro lado, actualmente contamos con la tomografía computarizada, que es el examen que requiere la menor cantidad de contraste”, comenta el doctor Castro.

Finalmente, señala que “el desarrollo de equipos de tomografía computarizada espectral posibilita estudiar al paciente de una forma distinta, ya que contemplan un bajísimo uso de medios de contraste yodados para procesar y analizar las imágenes de forma profunda y certera, entregando en menor tiempo un diagnóstico realmente efectivo”.

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