Ciencia

Arqueólogos voluntarios recuperaron los restos de un barco español que se había perdido hace 330 años

Se trata de un galeón que habría estado cubriendo la ruta Filipinas-México. Lo encontraron en la costa oeste de los Estados Unidos, por el Pacífico.

Los restos de una embarcación que se había perdido hace aproximadamente unos 330 años fue encontrada por un grupo de arqueólogos voluntarios en la costa oeste de los Estados Unidos; por el Océano Pacífico.

De acuerdo a lo que informa Sputnik News, citando a la revista National Goegraphic, recuperaron al menos una docena de vigas de madera del Santo Cristo de Burgos; un galeón español que debió haber cubierto la ruta Filipinas-México.

Misteriosamente desapareció en el siglo XVII, específicamente en el año 1693. El sitio donde fue encontrado, lo que hoy son las costas del estado norteamericano de Oregón, demuestran que probablemente naufragó y por eso el desvío de su ruta.

Este barco tenía simples objetivos de negocios y no militares. La ruta que cubría tiene nombre en los registros históricos de la época. Era un acuerdo comercial llamado Galeón de Manila.

Dicha ruta permitió que España, Asia y América comercializaran objetos durante al menos unos 250 años; desde 1565 hasta el 1815.

El contenido del barco

¿Tenía un tesoro? Es una de las primeras preguntas que nos vienen a la mente. Y la realidad es que, aunque no habían piedras preciosas, sí tenían objetos de mucho valor que han ido siendo encontrados desde hace mucho tiempo.

El galeón trasladaba sedas chinas, porcelana y bloques de cera de abejas para hacer vela. Precisamente los restos de esa porcelana china forman parte de las tribus indígenas que hicieron vida durante siglos en las costas de Oregón.

La historia oral india habla de este barco, ya que su naufragio se registró mucho antes de la colonización.

La Sociedad Arqueológica Marítima, un grupo de investigadores formado por habitantes de la zona, viene desde el año 2.000 recolectando estos restos de porcelana.

Y aunque lograron determinar que las piezas eran del periodo chino Kangix (1661-1722), no hallaban la manera de explicar cómo esos objetos habían caído en manos de los entonces indígenas de la región norteamericana.

El hecho de que la porcelana china tuviese marcas españolas los hizo pensar que solo había dos opciones: o eran del barco San Francisco Javier, de 1705 o del Santo Cristo de Burgos, de 1963.

La docena de vigas de madera encontradas de este último confirman que gracias a esta desgracia para sus tripulantes, los objetos del “nuevo mundo” llegaron a tierra indígena antes que “el hombre blanco”.

La embarcación llevaba como destino exacto el puerto de Acapulco, para aquel entonces una de las sedes del virreinato de España.

Las vigas del galeón fueron encontradas hace aproximadamente 10 años, pero tardaron todo este tiempo en realizar análisis de carbono para confirmar a que barco pertenecían, ya que existía la opción de que simplemente fuera madera a la deriva.

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