Ciencia

¿Qué son las tierras raras y por qué el mundo está preocupado por el dominio de China sobre ellas?

En la última década, la guerra comercial entre China y Estados Unidos ha contado con un nuevo escenario: las tierras raras.

China y Estados Unidos se han enfrentado comercialmente en los últimos años, entre el expansionismo del primero y el interés del segundo en evitarlo. Son dos potencias que inundan al planeta con su tecnología. Pero en las últimas décadas ha surgido un término que es optimismo para los asiáticos y preocupación para los americanos: las tierras raras.

También conocidos como minerales raros, son un grupo de 17 elementos utilizados para la producción en varios sectores de la economía, incluyendo el de la tecnología civil y militar. Quince de los 17 elementos pertenecen al grupo de los lantánidos: los otros son el escandio y el itrio.

¿Por qué son raras?

La rareza no se refiere a la dificultad para hallarlos, sino a la complicación para separarlos desde sus minerales.

Más del 95% de las tierras raras pueden ubicarse en tres minerales: la bastnasita, la monacita y la xenotima.

Son pocos los sitios del planeta donde se encuentran, y China domina buena parte de ellos. De acuerdo con la BBC, ocupa el 70% de la producción global, mientras que Estados Unidos, Australia y Birmania cuentan con otra parte del resto.

Natalia Gómez Gabás publicó, en 2020, un trabajo para Global Strategy Report sobre las tierras raras y las consecuencias geoestratégicas de la hegemonía china sobre ellas.

“China cuenta con los mayores yacimientos a nivel mundial, además de ser el gran productor y distribuidor de estas mismas”, señala Gómez Gabás. “Este hecho le coloca en una posición dominante en este mercado estratégico, pudiendo repercutir en el resto de potencias de forma contundente”.

“Dado que la actual hegemonía mundial de China como proveedor de tierras raras es un hecho constatado, esta posición dominante hace a sus clientes dependientes y vulnerables en los sectores tecnológicos más avanzados, con importantes implicaciones estratégicas”.

La dependencia de parte de la industria estadounidense por las tierras raras de China

La BBC apunta un ejemplo: en 2018, casi el 90% de todo el procesamiento para la transformación de óxido utilizable se hizo en China. Una compañía australiana que opera en Malasia produjo casi todo el resto.

Añade la agencia que en los últimos cinco años, las exportaciones chinas de óxidos de tierras raras casi se duplicó.

Se resalta algo: muchas industrias estadounidenses, incluyendo sectores como el de los autos eléctricos y la producción de las turbinas eólicas, son clientes de China, como productor de estos materiales. Por lo tanto, constituye una valiosísima carta para el gigante asiático en su guerra comercial.

¿Cuál es la respuesta de las industrias que no quieren depender de China en el mercado de las tierras raras? Buscar nuevos yacimientos o trabajar con elementos distintos. Es difícil, pero no imposible.

“En este mundo globalizado y de interdependencia compleja”, señala Gómez Gabás en su trabajo sobre las tierras raras, “que un actor se presente como hegemónico en un mercado estratégico acarrea diversas consecuencias e implicaciones para la comunidad internacional”.

“Los estados consumidores no cesarán en tratar de encontrar la manera en paliar esta situación”.

Mientras, China continúa fortaleciendo su hegemonía.

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