Ciencia

¿Qué quiere decir que la etiqueta de un producto alimenticio diga que es “orgánico”?

Mucha gente prefiere ese tipo de productos porque los considera más saludables

Cada vez es más común ver la denominación “orgánico” en alimentos envasados que compramos en el supermercado.

Muchas personas eligen e incluso buscan ese tipo de producto, porque consideran que algo “orgánico” será mucho mejor para su salud, que otro producto que no tenga esa etiqueta.

Y como tener una alimentación saludable sin duda es un objetivo deseable para muchas personas, si consideramos que algún alimento es mejor que otros, nos inclinamos para eso.

Pero en realidad poco sabemos a qué se refiere esa denominación exactamente, y en qué podría beneficiarnos.

Orgánico e inorgánico

Para los químicos esta diferencia es muy clara: una sustancia orgánica es aquella que tiene átomos de carbono enlazados entre sí, mientras que una sustancia inorgánica es aquella que tiene enlaces entre cualquiera de los otros elementos de la tabla periódica que no sean carbono.

Por ejemplo: el cloruro de sodio, la sal de mesa, tiene enlaces entre átomos de sodio y de cloro, ninguno es carbono, así que es un compuesto inorgánico.

Mientras que uno de los componentes de la gasolina, el octano, es un compuesto orgánico, porque tiene enlaces entre ocho átomos de carbono y además varios hidrógenos.

Pero entonces, ¿por qué es posible encontrar en el supermercado sal de mesa que se anuncia como “orgánica”?

Y por otro lado a nadie se le ocurriría pensar que la gasolina es “muy saludable” porque es un compuesto orgánico.

Esto es porque la denominación de “orgánico” en los alimentos poco tiene que ver con esta definición química de las sustancias orgánicas e inorgánicas, sino con otras formas de clasificar a los productos por su “origen”, pero sobre todo, con mucho de mercadotecnia.

¿Sin químicos?

Para muchos consumidores que un producto se anuncie como “orgánico”, quiere decir que es más natural. Que si es algún tipo de vegetal fue cultivado tal vez sin usar pesticidas, o que si es producto animal, no se usaron técnicas de ganadería extensiva y los animales de los que proviene eran “más libres”.

Pero para otros consumidores, quizá “orgánico” quiere decir que no se le han añadido conservadores o colorantes o saborizantes.

¿Por qué existen todas estas interpretaciones de un producto alimenticio “orgánico”? Porque en realidad no hay una sola, porque cada productor usa esa denominación a modo, como mejor conviene.

Es por esto que quizá aunque ciertos alimentos “orgánicos” tienen cierta idea por ejemplo de evitar la crueldad animal, detrás de ellos, eso no quiere decir que se trate de alimentos más saludables, solo que tienen un enfoque ético diferente.

Por otro lado, con la creciente expansión de la quimiofobia, mucha gente busca evitar alimentos cultivados en los que se usen plaguicidas o pesticidas.

Aunque esto no necesariamente es un beneficio: muchas veces ese tipo de sustancias aseguran la seguridad de los cultivos, pues evitan que tengan plagas que puedan hacer que los vegetales se contaminen o tengan una vida útil mayor.

Y dado que existen pocas regulaciones en el mundo sobre el uso de la denominación “orgánico”, los fabricantes de alimentos envasados pueden incluso usarla solo para atraer a más consumidores, para comprar sus productos, que además muchas veces son más caros que los “no orgánicos”.

Así que la próxima vez que vayas al supermercado y pienses dos veces antes de elegir un producto “orgánico” sobre otro que no lo es, y analices si realmente estás obteniendo lo que buscas al comprar algo que se anuncia así.

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