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Espacio 21/07/2021

La NASA lanzará en 2022 un telescopio orbital trasladado con un globo de helio del tamaño de un estadio

La tecnología, calidad de imágenes y datos serían comparables con el actual telescopio espacial Hubble, de la NASA y ESA.

Mientras transcurrimos el tercer trimestre del 2021 la fecha de salida del telescopio espacial de la NASA y ESA, Hubble, se acerca. Sin embargo, aunque las agencias espaciales lo van a extrañar mucho, debido a su gran aporte a la astronomía, el principal sustituto ya está listo para comenzar a trabajar. Y con esto hablamos, por supuesto, del telescopio espacial James Webb.

No obstante, la agencia espacial estadounidense realiza pruebas de otro desarrollo similar a Hubble, en cuanto a alcance, que pareciera ya estar listo. Dicho proyecto lo trabaja en conjunto con científicos de la Agencia Espacial Canadiense y las universidades de Durham, Toronto y Princeton, según lo reseña Daily Mail.

Se trata del SuperBIT. Este es un telescopio u observatorio orbital que irá hacia la atmósfera en un globo de helio que tiene un tamaño aproximado al de un estadio de fútbol, indican desde la NASA. Su principal característica y razón por la que elevamos esta reseña, es que el aparato está capacitado para captar información que puede rivalizar con el Hubble.

Informa la agencia espacial que se elevará unos 45 mil metros de distancia, desde la superficie de la Tierra. Se trasladará por la órbita de nuestro planeta mientras capta imágenes de los lugares más recónditos de nuestro planeta.

Su despegue está planificado para abril del 2022 y lo haría desde una base en Nueva Zelanda.

Las características de este nuevo telescopio

En primer lugar, el telescopio no podría estar permanentemente en el espacio o por un periodo de tiempo igual de extenso que el Hubble o el próximo James Webb. Debido a que es orbital y usa como transporte un globo de helio, duraría meses en el cielo. De igual forma este tiempo es muy resaltante para su método de funcionamiento.

Detallan que tiene un espejo de 50 centímetros de diámetro y es comparado con Hubble, además, debido a que funciona también con frecuencias de luz. A diferencia del James Webb que cuenta con una tecnología de observación en infrarrojos.

Algo bueno de este nuevo telescopio es que debido a que puede bajar en meses, se puede reparar constantemente y mejorar en varios aspectos de su tecnología. Sin embargo, el proyecto tiene un elevado costo de inversión de unos USD $5 millones.

“Nadie ha hecho esto antes, no solo porque es extremadamente difícil, sino también porque los globos pueden permanecer en el aire solo unas pocas noches: demasiado corto para un experimento ambicioso”, explican los desarrolladores del proyecto, según el portal citado.

El problema del combustible se soluciona con la instalación de paneles solares que se aprecian en la imagen compartida. De esta manera podría recargar baterías mientras esté sometido a la luz del día.