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Ciencia 30/06/2021

Día del Asteroide: ¿por qué dedicamos un día a pensar en estos objetos celestes?

No caen todos los días en la Tierra, pero sus visitas son menos raras de lo que pensamos

El Día del Asteroide, es una iniciativa promovida por la ONU, con la intención de llamar la atención de los peligros que ciertos objetos del sistema solar pueden tener sobre nuestro planeta.

En 2016 la Asamblea General de las Naciones Unidas propuso que el 30 de junio se dedicara como Día Internacional de los Asteroides.

La idea detrás de esto, es que tengamos la noción de que nuestro planeta puede recibir visitas no tan agradables, de objetos del sistema solar.

Figuras estelares

Nuestro sistema solar tiene una estrella, ocho planetas y varios planetoides, entre los cuales, a pesar de todo, parece que nuestro preferido es Plutón.

Pero en los límites del sistema solar están el cinturón de Kuiper y la nube de Oort: en donde habitan casi todos los cometas locales.

A lo largo de la historia, la humanidad ha conocido a muchos de ellos, cuando sus órbitas los acercan al centro del sistema solar.

De manera habitual tenemos otros vecinos más cercanos: los asteroides, cuyo nombre en griego quiere decir “de figura estelar”.

Y aunque estos objetos rocosos, en conjunto tienen una órbita definida entre Marte y Júpiter, hay algunos que quedan un poco más afuera del llamado cinturón de asteroides.

¿Qué tanto tenemos que preocuparnos?

Como los asteroides están relativamente cerca, en general podemos hacer una vigilancia más próxima.

Incluso tenemos identificados a los que están más cercanos a la Tierra: los NEA.

Estos “asteroides cercanos a la Tierra” (Near-Earth Asteroids) son objetos rocosos, que no son cometas y que tienen una órbita cercana a nosotros.

A la fecha tenemos identificados aproximadamente 10,000 NEA.

Estos podrían haber salido del cinturón principal o incluso tratarse de cometas extintos que ya no tienen una órbita amplia.

Las enormes órbitas de los cometas siguen un camino definido: conociendo cómo avanzan en el cielo podemos determinar hacia dónde se dirigen.

Un pequeño problema es que no conocemos todos los cometas que existen en el sistema solar: recientemente se descubrió el cometa más grande observado.

Afortunadamente este enorme cometa pasará muy lejos de la Tierra: pues incluso en su punto más cercano no será visible desde nuestro planeta.

¿Pero qué pasaría si de pronto encontramos un cometa nuevo y notamos que su órbita lo dirige justo hacia nosotros? 

Día del asteroide

Así podríamos marcar la fecha de su impacto a la Tierra en nuestro calendario, pero otra opción es actuar, antes de que suceda.

Aunque estas amenazas externas suenen propias de historias de ciencia ficción, no es algo extraño en la Tierra, así como la fecha elegida para el Día del Asteroide no es casualidad.

El 30 de junio de 1908 en Tunguska, en la meseta central de Siberia, ocurrió una gran explosión con una energía entre 3-30 megatones de TNT.

Este evento causó que cientos de árboles de la taiga siberiana quedaran derribados y calcinados, pero no fue consecuencia de la detonación de una bomba, sino de un meteoroide.

Los meteoroides son fragmentos de cometas o asteroides que se incendian por la fricción al entrar a la atmósfera: cuando son muy brillantes y explosivos como en Tunguska –o más recientemente en Cheliábinsk, 2013– se denominan bólidos.

Eventos como estos, aunque impresionantes, no son una amenaza para nuestra especie, sin embargo no son poco comunes, por eso es importante que estemos preparados.

Por esa razón existen proyectos científicos de agencias espaciales como la NASA o la ESA, encaminados a observar el espacio y conocer con anticipación el acercamiento de este tipo de objetos.

Entonces, si algún día hay alguna amenaza más grande podríamos actuar a tiempo y entonces marcar en nuestro calendario una fecha que dijera: “día en que NO cayó el asteroide”.