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Ciencia 05/05/2021

Star Wars: ¿podría existir algo como un sable de luz?

Es quizá el arma de ciencia ficción más icónica

Anakin y Obi-Wan peleando sobre la lava de Tatooine, Yoda en su pelea épica contra el conde Dooku, Rey y Kylo Ren luchando contra los guardias imperiales: en todos esos casos los sables de luz fueron los protagonistas principales de las batallas

Y es que en el universo de Star Wars existen muchos tipos de armas: algunas simples, pero no menos mortales como la lanza de beskar de un mandaloriano, o los muy comunes blasters, esas pistolas que a Han Solo le gustaba disparar primero.

Pero de entre todas ellas, los sables de luz son el arma que más identificamos con Star Wars: usadas principalmente por aquellos que dominan la fuerza, tanto del lado luminoso, como del oscuro. 

Tal vez nos preguntemos si, con la tecnología actual, podríamos diseñar algo parecido a esta espada, porque además, tenemos ejemplos de otras formas en las que esta saga ha inspirado a la ciencia.

El arma de un caballero Jedi

“Esta es el arma formal de un caballero Jedi, no es tosca o como cualquier blaster. Es un arma elegante para una era más civilizada”.

Obi-Wan Kenobi

Un sable de luz es una espada que en lugar de una hoja de metal, sólida y afilada, tiene un haz de luz muy potente que puede hacer cortes limpios, en todo tipo de materiales, incluyendo personas, sin mucho esfuerzo aparente de parte de su portador.

Esto en parte porque, dentro de la mitología de Star Wars, quienes blanden estas particulares espadas, tienen un gran dominio de la fuerza.

Pero también, sabemos que la luz que forma la hoja, tiene una alta energía, que proviene de un intrincado diseño tecnológico de circuitos en su empuñadura y de un cristal kyber.

Este cristal ficticio, es lo que le da a un sable de luz su color y funciona en cierta medida como la fuente que genera la luz.

Un poco más de conocimiento ilumina nuestro camino

A estas armas también las llamamos espadas láser, de modo que sería lógico suponer que en la vida real podríamos usar uno de estos dispositivos para producir un efecto similar.

Un láser es un pulso de luz amplificada y dirigida en un haz compacto, lo que se logra usando un medio activo

Este medio activo logra la amplificación óptica: los llamados láseres de estado sólido usan cristales de compuestos semiconductores o materiales como el rubí.

Así podríamos pensar que el cristal kyber, en la empuñadura de un sable de luz, tiene una función similar al medio activo de amplificación.

Sin embargo las similitudes acaban ahí: un láser es un haz de luz ilimitado, que una vez que se “dispara” avanza indefinidamente por el universo; nada que ver con los bordes definidos de un sable de luz.

Encuentro tu falta de fe, perturbadora

Para no decepcionar a Lord Vader, hagamos un esfuerzo más: existe un efecto en que podemos comprimir un haz de luz láser, al hacerlo pasar por unas rendijas y así controlar su extensión. 

Aunque esto es algo que se usa en mediciones ópticas de alta precisión, con un poco de motivación, podríamos usar ese efecto para diseñar un sable de luz.

Sin embargo, nuestros problemas no terminarían ahí: para conseguir un láser que sea capaz de cortar prácticamente todo, necesitamos una fuente de energía, para que el dispositivo funcione.

Para eso necesitamos suministrarle voltaje al sable de luz: conectarlo a la corriente eléctrica no ayudaría mucho, para usarlo en un duelo, así que debe usar algún tipo de batería.

Sin embargo, para conseguir generar la potencia necesaria para esta espada se requería una potencia de 50 millones de watts, eso es mucho; para que te des una idea: un celular promedio requiere unos 5 watts para funcionar.

Así que ese sable de luz necesitaría una batería muy grande y pesada, que sin duda lo haría poco viable para sus fines.

Pero recordemos cómo cada vez tenemos baterías más potentes, pero también más ligeras para los dispositivos móviles, así que tal vez en algún momento podamos llegar a eso.

No está demás intentarlo, aunque quizá Yoda nos diría: “hazlo o no lo hagas, intentar no existe”.