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Ecología 08/05/2021

Científicos descubren que hay cuatro especies diferentes de jirafas y no una cómo se pensaba

Detallan que son tan distintas como los osos polares y osos pardos, por ejemplo.

Cualquiera que aprecie visualmente a las jirafas de inmediato imagina que se trata de una especie de animal. Sin embargo, un reciente estudio científico, liderado por el LOEWE Center for Translational Biodiversity Genomics, ha descubierto que hay cuatro diferentes, y no uno como siempre se había pensado. Y que además, según lo detalla Daily Mail, son tan diferentes como los osos pardos y los osos polares.

Es cierto que visualmente, citando el ejemplo de los osos, cualquiera nota una diferencia. Situación que no ocurre en el caso de las jirafas. Las diferencias que encontró el instituto mencionado están desde la genética y cómo vienen evolucionando desde hace miles de años. Mientras que, en su apariencia, son casi inseparables, aunque sí las tienen y las explican en su estudio. Y además añaden que dentro de las cuatro especies hay unas siete subespecies.

Reseña el portal mencionado que las cuatro especies de jirafas están distribuidas de norte a sur en África. Por lo tanto, a cada una le dieron su identificación para distinguirlas. En detalle está la jirafa del norte, jirafa reticulada, jirafa masai y jirafa del sur.

Años de investigación sobre las jirafas

Este equipo de investigación lleva años de trabajo con las jirafas. De hecho, en el 2016 fue la primera vez que propusieron la existencia de cuatro especies de forma teórica. Sin embargo, no es hasta ahora que lograron comprobarlo.

Anteriormente, con las leves diferencias de apariencias notables y las distintas locaciones en donde habitaban, otros científicos decían que era una sola especie y múltiples subespecies de jirafas.

“Las nuevas especies de mamíferos rara vez se descubren y describen. La genómica, que consiste en estudiar toda la información genética de un ser vivo, abre nuevas posibilidades y puede ampliar nuestra perspectiva sobre las especies y su evolución, como sucedió ahora en el caso de las jirafas”, dijo el Dr. Axel Janke, autor principal del estudio.

El detalle del análisis encontró unas 200 mil posiciones en el ADN de un total de 50 jirafas. Esta cifra, explican los expertos, confirma la diferencia entre las especies. Asimismo, exponen que los distintos linajes comenzaron a evolucionar por separado hace 230 o 370 mil años, aproximadamente.

Todo este éxito en la investigación, el hecho de conocer más detalles sobre estos curiosos y siempre atractivos animales, es un paso hacia adelante para evitar a toda costa la extinción. “Los resultados del análisis del genoma tienen una gran importancia para la conservación de las jirafas”, expresa el Dr. Julian Fennessy, director de GCF, coautor de este estudio.

Un comportamiento interesante que notaron es que las diferentes especies no se aparean entre ellas, mientras están en la naturaleza. A diferencia de lo que muestran en cautiverio, donde los científicos sí han logrado que ejecuten el acto de reproducción, en circunstancias específicas.