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Ciencia 19/05/2021

Los primeros cuasicristales de origen terrícola fueron detectados en vestigios de la primera bomba nuclear

Anteriormente se tenía registro de estas rocas provenientes de los miles de meteoritos que han ingresado a nuestra superficie.

Uno de los elementos más misteriosos e inusuales que tiene nuestro planeta, son los cuasicristales. Sus primeros hallazgos, en 1982, fueron cuestionados por el mundo de la ciencia. Estos tardaron más de 20 años en reconocer el descubrimiento a uno de sus autores: Daniel Shechtman. Sin embargo, su extrañeza y complicada manera de explicarlos, los convierten en componentes realmente únicos. Pero, siempre que rastreaban su origen, se encontraba que venían en meteoritos, desde el espacio. Entonces, apareció la primera de estas estructuras, aparentemente, nacidas u oroginadas en la Tierra.

Los cuasicristales son formas estructurales uniformes o simétricas que se encuentran ordenadas. Pero, tienen la particularidad que no están de forma periódica. Es decir, la estructura de los cuasicristales llena todos sus espacios con patrones. No obstante, carecen de un concepto llamado simetría trasnacional, que explicado, de un forma muy genérica, se trata de un elemento con picos agudos de pliegues. A diferencia de los cristales convencionales, que su estructura posee rotaciones que ofrecen seguidillas en su mirada completa.

Sí, es un concepto complicado. Por lo tanto, intentaremos ser lo más explicativos posible e informar la magnitud y avance que este hallazgo significa para la ciencia. En primer lugar, el descubrimiento de los cuasicristales que vienen en los meteoritos, fue responsable de que Daniel Shechtman recibiera el premio Nobel de Química del 2011. “Nunca es tarde cuando la dicha es buena”. Y Shechtman mantuvo su punto, debido a que estaba seguro de su descubrimiento.

En ese momento, el científico mencionado afirmó haber encontrado una estructura que llenaba espacios de forma icosaédrica. Es decir, con 20 caras diferentes: algo totalmente imposible para los expertos de este entonces. Años más tarde se confirmó y ahora, un nuevo estudio de investigación detectó los primeros de origen humano, en los vestigios de la primera bomba nuclear.

Cuasicristales humanos

Desde el descubrimiento de Daniel, y en mayor medida desde su reconocimiento, los científicos se han puesto a buscar estructuras inusuales de formación. Detalla Slash Gear que este es un trabajo que realizan los geólogos, en sus extensos estudios e investigaciones sobre los componentes de nuestros suelos. Las rocas son tan importantes como un simple grano de arena, en donde se pueden hallar los cuasicristales.

Sin embargo, hasta antes de este reciente estudio, cuando se hacía el análisis del contorno de las rocas, donde fue hallado un cuasicristal, se encontraba que eran restos espaciales. Es decir, llegan en los meteoritos. La explicación para su estructura es que, en la región temprana del sistema solar chocan y así se crea su formación.

Entonces, este último dato en especial, tiene mucho que ver con los cuasicristales recientemente hallados. Para empezar, su región de ubicación fue en el campo de bombardeo Alamogordo de Nuevo México. En este lugar fue la primera prueba de una bomba nuclear, en 1945, la misma a la que llamaron con el nombre código Trinity. Las llamadas estructuras imposibles fueron halladas en sus vestigios.

“A raíz de esa explosión, los científicos encontraron un vasto campo de material vítreo verdoso formado a partir de la liquidación de la arena del desierto denominada trinitita”, escribió Slash Gear. “La estructura previamente desconocida está hecha de hierro, silicio, cobre y calcio y se cree que se formó a partir de la fusión de arena del desierto vaporizada y cables de cobre”, añadió para detallar su explicación.