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Ciencia 19/05/2021

Tal vez el cerebro no es tan importante para dormir

Esta función del organismo pudo haber evolucionado mucho antes que los sistemas nerviosos complejos

Para muchos seres vivos, dormir es casi tan indispensable como respirar.

Los seres humanos dormimos la tercera parte de nuestras vidas, por supuesto, algunos menos si tenemos mucho que hacer.

Se sabe que el máximo periodo que podemos mantenernos sin dormir, es de 72 horas, eso además por supuesto sin librarnos de sentirnos muy mal y tener incluso alucinaciones.

De cualquier manera, cuando alcanzamos esa cantidad de tiempo sin dormir nuestro cuerpo no puede resistirse y caemos en algo que se conoce como periodos de microsueño: en ellos dormimos, incluso sin darnos cuenta.

Así es: no dormir puede tener consecuencias devastadoras para nuestra salud, e incluso ser peligroso.

Y es que al dormir nuestro cuerpo se relaja: nuestra respiración se vuelve más lenta, nuestro ritmo cardiaco disminuye, al igual que la temperatura corporal: todo eso ayuda a que descansemos.

Como el cerebro regula buena parte de lo que ocurre en el cuerpo al dormir e incluso se beneficia de ellas, es que durante mucho tiempo se ha pensado que esta función solamente ocurre en seres vivos con cerebro.

Pero ahora tenemos un ejemplo que muestra lo contrario: las hydras.

Hail Hydra

Las hydras -también escrito como hidra- son un género de animales acuáticos que habitan sobre todo en aguas dulces de estanques, lagos y arroyos.

Estos invertebrados tienen características tan particulares como pueden reproducirse de forma sexual o asexual y son hermafroditas.

Además tienen una gran capacidad de regeneración de su cuerpo, en el que se pueden distinguir dos estructuras: la “cabeza” y un “pie”.

Cuando una hydra es cortada a la mitad no muere, se regenera como dos hydras más pequeñas: la parte a la que solo le quedó el “pie” genera una cabeza y viceversa.

Además de que parecen ser prácticamente inmortales: porque sus células no muestran señales de envejecimiento.

Pero si algo les falta a las hydras es un cerebro: su sistema nervioso consiste solamente en una red de nervios muy simple, comparada con la de otros animales, incluso invertebrados.

Sin cerebro, pero con sueño

Un grupo de investigadores japoneses y coreanos hizo una investigación en la que encontraron que las hydras, aun sin tener cerebro, sí duermen.

La investigación, que se publicó el año pasado en la revista Science Advances, muestra que las hydras periódicamente caen en un estado de descanso, lo que cumple con los criterios con los que se define que un ser vivo duerme.

Esto podría parecernos contrario a nuestra visión de que el sueño es una función que emerge solamente del cerebro.

Pero incluso desde antes de saber sobre las hydras, ya teníamos evidencias de que al dormir se afecta el metabolismo del cuerpo, lo que influye en nuestro estado de descanso, lo cual no es una función cerebral.

Conocer que un ser fascinante, pero tan simple como la hydra puede dormir, mostraría que el sueño es una función que surgió mucho antes de lo que pensamos en la evolución de los seres vivos en la Tierra.

¿Sueñan las hydras con anguilas eléctricas?

Es cierto que funciones como soñar están mucho más relacionadas con un cerebro complejo.

Sabemos que nosotros, los seres humanos, tenemos esa etapa REM, del sueño profundo, en la que soñamos.

Y hemos identificado esos patrones neurológicos del sueño REM, en otras especies de animales como otros mamíferos y aves.

Pero recientemente, hemos encontrado que invertebrados como los pulpos, cuando duermen, tienen etapas en las que sueñan.

Por supuesto los pulpos, aunque son invertebrados, tienen un cerebro que les permite además aprender.

De cualquier forma, aunque los sueños nos parezcan una función más compleja que necesita de un cerebro, para ocurrir, quién sabe quizá después podamos saber con qué sueñan las hydras.